JESUS QUE TE MIRE MUCHAS VECES PARA DARME CUENTA DE LO QUE ME AMAS

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PULSAR Y RECITAR LAS ORACIONES Y LAS PROMESAS DE JESÚS

CALENDARIO 2017

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martes, 25 de diciembre de 2007

LA NAVIDAD


Como deberíamos celebrar la Navidad

Hace dos mil años que nació el Salvador del mundo. Su venida fue un evento histórico de tal magnitud que el mundo moderno inició su su calendario el año de su nacimiento.

No solo fue este evento importante porque ningún hombre como el había existido, lleno de Poder, Sabiduría y Amor, sino porque El era el Hijo de Dios, el Mesías esperado, el Redentor, el Ungido de Dios.

Su venida al mundo atrajo seguidores quienes son aquellos destinados a ser salvados. Para los humildes, los pobres y los marginalizados, Jesús es el hombre!

Gentes de todos los caminos de la vida son invitados a seguir a Jesús en su camino a nuestra casa celestial.

Cuando recordamos la venida de Nuestro Señor en la estación de Adviento o Navidad, estamos celebrando nuestra liberación de la esclavitud del pecado, puesto que Jesús es Nuestro Salvador. También celebramos su futura venida en Gloria como El lo ha prometido.

El día de Navidad es el día del cumpleaños de Nuestro Señor Jesucristo, un día para alabar a Dios por haber amado tanto al mundo que le dio su Único Hijo engendrado para que todo el que crea en El sea salvado [Juan 3:16]

El día de Navidad es realmente un "día santo, un festival religioso" [holiday], desafortunadamente el mundo lo ha reemplazado por un día de fiesta del mundo

La palabra Navidad en Ingles [Christmas] ha sido reemplazada por la palabra Xmas, o sea que no honramos el nombre de Cristo en la Navidad, pues lo hemos extraido de la palabra. Y así también se ha borrado en muchas otras formas.

Deberíamos de recolectarnos especialmente durante los días de Navidad y celebrar el regalo que hemos recibido agradeciendole a Dios por el regalo de Su Hijo, amándonos los unos a los otros y compartiendo nuestra caridad con los demás.

Otro punto que tenemos que aclarar es que Santa Claus o San Nicolás no son el evento principal de la Navidad, este día santo ha sido reemplazado por una oportunidad para vender, esta estación santa ha sido comercializada y usa a Santa Claus para distribuir regalos olvidándose en muchos casos del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. "Pongamos cuidado" Cristo viene pronto.

Algunos podrían insistir que está muy tarde para cambiar la tradición, puede ser. Para donde va este mundo? Estamos olvidándonos de dar a Dios lo que es de Dios porque estamos tan contentos haciendo cosas para nosotros.

Mucha gente por todo el mundo se ha olvidado del verdadero significado de la Navidad por causa de nuevas tradiciones. El Nacimiento de Cristo ha sido reemplazado por la Nueva Navidad [Xmas], celebraciones paganas que no tienen que ver nada con el Señor.

Incluyamos a Jesús en nuestras vidas en esta Navidad y descubramos para que hemos sido creados. Démosle gracias a Dios por haber enviado a su Hijo a salvarnos, celebremos no solamente su Nacimiento sino también su muerte la cual nos salva verdaderamente de la muerte del pecado. Meditemos la venida del Salvador del mundo y vivamos para siempre.

Hagamos cada día de nuestras vidas una verdadera Navidad donde Jesús nace no en una cueva fría de Belén sino en nuestro corazón. Demosle la bienvenida y amémosle con todo nuestro corazón, con toda nuestra mente y con toda nuestra fortaleza.

Y para disfrutar mas este tiempo tan hermoso de cada año, hagamos la Novena de Aguinaldos al Niño Jesús.

Dejemos que Cristo nazca de nuevo en nuestra vida y nazcamos de nuevo a la vida eterna.

Jesús te ama.

LOS EVENTOS


Los eventos
[Lucas 1:26-56 Lucas 2:1-21]

En breve:

La Virgen María recibió la visitación del Arcángel Gabriel quien le dijo:
Dios te salve María llena eres de Gracia [que quiere decir llena del favor de Dios], el Señor esta contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres. Concebirás un hijo quien será grandioso, será llamado el Hijo del Altísimo y el Señor le dará el Trono de su Padre David. Luego el ángel le explico a María puesto que ella era virgen: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.

María dió alabanza a Dios con el canto del Magnificat por haber enviado el Salvador al mundo.

La Virgen María estaba prometida a un hombre llamado Jose, pero antes de que se casaran ella estaba embarazada. Jose quiso divorciarse de ella en silencio para evitar publicidad innecesaria pero un ángel vino en sus sueños y le reveló que su hijo había sido concebido por el poder del Espíritu Santo y su nombre sería Jesús, el Salvador de la Humanidad.

El bebé nació en una noche estrellada, los ángeles vinieron al mundo y se regocijaron de su nacimiento cantándole Gloria a Dios en las alturas y en la tierra Paz a los hombres de buena voluntad. Ellos dirigieron algunos pastores al sitio del Nacimiento del Niño Dios.

Tres Reyes Magos vinieron del oriente para darle homenaje a Nuestro Salvador, ellos fueron guiados por una estrella.

El Salvador del mundo nació en un pesebre, una cueva oscura porque sus pobres padres no pudieron encontrar un lugar donde pasar la noche, todas las puertas les fueron cerradas a la madre a punto de dar a luz y a su hijo. Cuando nació el Señor, fue envuelto en pañales y puesto en el pesebre, rodeado de un buey y un burro que con su aliento le daban calor.

Su venida no fue bienvenida, excepto por los pobres y los humildes. Nuestro humilde Salvador fue desconocido por el mundo hasta que empezó a hacer milagros, esto causó que los aprendidos fariseos y los sacerdotes de su tiempo se llenaran de celos y mas tarde fue condenado y murió en la cruz por haber implicado que El era el Hijo de Dios.

LA RAZÓN DE SU VENIDA


La razón de su venida

En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios,
y la Palabra era Dios. [Juan 1:1]

Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. [Juan 1:14]

Jesús vino a restaurar nuestras almas a la inmortalidad que perdimos en el Paraíso a través del pecado de nuestros primeros padres. Durante su Ministerio El sanó a los enfermos para poder probar que El tenía el poder de perdonar los pecados y también para mostrarnos su Amor Misericordioso. También vino a enseñarnos la Sabiduría de Dios, el Camino de la Salvación, la Imitación de su vida y a que le sigamos.

[Isaías 53:11]

Por las fatigas de su alma, verá luz, se saciará [ 1]. Por su conocimiento justificará mi Siervo a muchos [ 2] y las culpas de ellos él soportará [ 3].

Examinemos este pasaje bíblico que resume el trabajo de Nuestro Señor Jesucristo:

Por las fatigas de su alma, verá luz, se saciará:

El trabajo de nuestra Redención envolvía la muerte de Jesús en la cruz. El tenía que satisfacer la Justicia Divina dando su vida a cambio de nuestras vidas. Así que por causa de los méritos de su santo sacrificio, por su heridas somos sanados de las heridas de nuestros pecados. El pudo ver el resultado de su misión cuando dijo en el ultimo momento "Todo esta terminado"

Por su conocimiento justificará mi Siervo a muchos:

Jesús es la Palabra de Dios que se hizo carne, El es la segunda persona de la Santísima Trinidad. Es la Sabiduría de Dios que vino a compartirse con nosotros volviéndose el Camino al Padre. Los Evangelios son las enseñanzas de Cristo y nos conducen a la Salvación. Somos justificados creyendo en Jesucristo, en efecto este es el Trabajo de Dios: que creamos en quien Dios ha enviado, Su Hijo Nuestro Señor Jesucristo [Juan 6:29]

Y las culpas de ellos él soportará

Por su pasión, agonía y muerte, Jesús sufrió por nuestros pecados. Recibió sobre si mismo el castigo debido por nuestras faltas porque "El es el Amor del Dios hecho hombre", quien nos ama en una forma tan misericordiosa que es imposible entender. Por sus santas heridas somos sanados [Leer Isaías Capitulo 53]

Jesús vino para ser el Buen Pastor según la predicción hecha por el Señor Yahveh: Yo mismo seré el Pastor de mis ovejas [Ezequiel 34:15] ;

Jesús dice: Yo soy el Buen Pastor [Juan 10:11-14]

[Filipenses 2.10-11]

10 Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos,
11 y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre.

LO MEJOR QUE NOS HA PASADO


La Promesa de un Salvador

La humanidad había ofendido a Dios hasta el punto de necesitar ser rescatada del castigo eterno causado por el pecado. Todo comenzó con Adán y Eva nuestros primeros padres, quienes ofendieron a Dios pero recibieron la promesa de la Salvación.

En el Libro de Génesis [Génesis 3:15], el proto evangelio nos dice que Dios amenazó la serpiente [el demonio] con ser aplastado por la Mujer [la Virgen María]
cuyo talón seria maltratado [Nuestro Señor con su pasión y muerte].

Dios predijo la enemistad entre la Mujer y el demonio. Entre ella y su descendencia o sea María, su Hijo Jesús y todos sus nuevos hijos [los hijos de Dios] y la serpiente con todos sus hijos, o sea el demonio y todos los que rechazan a Dios y se vuelven sus hijos.
Lee [Apocalipsis 12:17]

En otras palabras Dios prometió enviar una mujer cuyo hijo sería Nuestro Salvador porque por su muerte El vencería el demonio. [Génesis 3:15]

El Señor le dijo a Moisés, [Deuteronomio 18:15-18-19]
15 Yahveh tu Dios suscitará, de en medio de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo, a quien escucharéis.
18 Yo les suscitaré, de en medio de sus hermanos, un profeta semejante a ti, pondré mis palabras en su boca, y él les dirá todo lo que yo le mande.
19 Si alguno no escucha mis palabras, las que ese profeta pronuncie en mi nombre, yo mismo le pediré cuentas de ello.

O sea que si alguien rechaza al Señor por esto será cortado del resto de la gente dc Dios. Otros profetas recibieron el mensaje de la Venida del Mesías, El sería aquel que liberaría la gente de Dios de la esclavitud de otras naciones.

A través del profeta Miqueas, [Miqueas 5:2-5] fué revelado que Jesús nacería en Belén, que El sería un Rey poderoso y también un pastor, que traería paz a las naciones.

Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel. [Isaías 7:14]
Esta doncella es la Virgen María quien concebió por obra y gracia del Espíritu Santo a su hijo Jesús quien es Emmanuel que quiere decir "Dios con nosotros".

Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz». [Isaías 9:5] Biblia de Jerusalén

viernes, 21 de diciembre de 2007

LA PEOR TRAGEDIA.





Cuando oímos del 9/11, terremotos, inundaciones, aviones estrellados, y otras tragedias, nos lamentamos por la pérdida de tantas vidas. ¡Sin embargo la peor tragedia es la muerte de alguien que fue advertido del peligro pero pereció en un desastre, por no creer! La incredulidad a lo que Dios dice en la Biblia es fatal.

SODOMA Y GOMORRA

El Juicio de Dios contra Sodoma y Gomorra fue terrible. De momento Dios envió fuego y azufre del Cielo y destruyó a todos los habitantes de esas ciudades. Pero la peor tragedia no fue que esos habitantes perecieran por su pecado. "Porque la paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23). sino que algunos pudieron ser salvos. Lot, el sobrino de Abraham, había advertido a sus dos yernos: "Salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba" (Génesis 19:14). Así que ambos yernos murieron, aunque pudieron ser salvos por la Gracia de Dios, si hubiesen creído.


EL DILUVIO

El Diluvio fue una catástrofe mundial. La Biblia dice: "Aquel día fueron rotas todas las fuentes del Grande Abismo, y las Cataratas de los Cielos fueron abiertas, y hubo lluvia sobre la Tierra 40 días y 40 noches" (Génesis 7:11-12). ¡Cómo la gente debió haber luchado desesperadamente por salvar sus vidas! Pero el Señor Jesús más tarde dijo: "Vino el Diluvio y se los llevó a todos." ¿Fue la pérdida de vidas en ese Diluvio la peor tragedia? —No, la peor tragedia fue que por 120 años, mientras Noé construía el Arca, anunciaba que vendría un diluvio. La puerta del Arca permaneció abierta 7 días adicionales, antes que Dios mismo la cerrara, pero la gente no entró al Arca porque no creyó a Noé "predicador de Justicia" (2Ped 2:5). No cabe duda que aquellas personas que se burlaron de Noé por construir un Arca lejos del mar. Serían los mismos, que cuando Dios cerró la puerta y comenzó a llover y el nivel del agua aumentaba, tocaron inútilmente a la puerta del Arca. Pero la Biblia dice que lo que Dios cierra ninguno puede abrir, y lo que abre ninguno puede cerrar (Apo 3:7).

De acuerdo a la Palabra de Dios en la Biblia, "No hay hombre justo en la Tierra, que haga el bien y nunca peque" (Eclesiastés 7:20). Pero Dios en su grande Amor para con nosotros, envió a su Hijo JesuCristo, el cual llevó a cabo la más Grande Obra a favor de la humanidad. Por su Sangre derramada, Jesús logró traer salvación a todo aquel que cree y le recibe por Fe, porque su Sacrificio en la cruz fue el pago que saldó totalmente nuestra deuda de pecado contra Dios, y luego resucitó vivo, de entre los muertos, para nuestra Justificación (Romanos 4:25).

Hasta el día de hoy, Dios ha causado que el Evangelio de Señor JesuCristo sea predicado por todo el Mundo. La advertencia continúa siendo anunciada: "Os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios" (2Corintios 5:20). La comisión de la Iglesia verdadera de JesuCristo en la tierra pronto llegará a su conclusión. Los eventos que están sucediendo en el Mundo hoy día cumplen con precisión la Palabra Profética, de manera tal que cualquiera puede ver que estamos viviendo en los postreros días, cuando la puerta de Salvación será cerrada en preparación para el Juicio final.


Amado lector, ¿Has aceptado la Misericordia que Dios te ofrece en Cristo Jesús? ¿Has recibido al Señor JesuCristo como tu salvador personal? Quizás usted dirá: —“No” o “Yo no sé.” Mi amigo si usted no sabe esto es porque usted está perdido. Entonces la peor tragedia te sucederá a ti, y estarás en el Infierno para siempre jamás. "Allí será el lloro y el crujir de dientes." Escápate de esa tragedia en el Arca de Salvación que hoy día es Cristo, el cual dijo: "Yo Soy la Puerta; el que por Mí entrare, será salvo" (Juan 10:9). El Profeta Isaías dijo: "Buscad al Señor mientras puede ser hallado, llamadle en tanto está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase al Señor, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Isaías 55:6-7). Jesús te invita: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas" (Mateo 11:28-29). También Jesús dijo: "y al que a Mí viene, no le echo fuera" (Juan 6:37).

Si al leer estas líneas usted sabe que el mensaje esta dirigido a usted, entonces arrodíllese y llame al Señor. Dígale (en sus propias palabras): Sí, Señor Jesús, te acepto en mi vida como mi Salvador personal. Perdóname, sálvame y límpiame de todos mis pecados... gracias Padre Santo, en el Nombre de Jesús —Amén.

TODOS NECESITAMOS EL REGALO DE DIOS


Todos los hombres y mujeres en este el mundo necesitan el Regalo de Dios . Hay cuatro simples pasos que el hombre debe tomar si quiere recibir el regalo de Dios: Hablando con la mujer samaritana, en una sola declaración, el Señor Jesús nos revela estos cuatro pasos. Consideremos cada uno de ellos por separado. Dicha declaración la encontramos en el Evangelio según San Juan 4:10. El cual dice así: “Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don (regalo) de Dios, y quién es el que te dice, Dame de beber, tú le pedirías, y Él te daría agua viva.”

Primer paso: “Si conocieras el regalo de Dios,...”

El hecho de que esta declaración apela a la curiosidad, nos indica que este regalo será apreciado después que uno lo recibe. También debemos considerar que este regalo proviene del Todopoderoso Creador, y por lo tanto debe ser sumamente valioso, importante e imprescindible. Por otro lado rechazar un regalo que nos está ofreciendo nada menos que el Rey de reyes y Señor de señores debe tener consecuencias lamentables.

¿En qué consiste este regalo? Bueno pues en (Romanos 6:23), la Biblia dice: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva (regalo) de Dios es Vida Eterna en Cristo Jesús Señor nuestro". Mi amigo, Vida Eterna es vida para siempre jamás, por toda la eternidad en un cuerpo eterno, incorruptible y glorioso como el de Cristo después que resucitó vivo de entre los muertos. Y como si eso fuera poco, la Biblia también dice que todas las promesas de Dios son sí y son amén para nosotros los que hemos recibido a Cristo Jesús en nuestro corazón (2Corintios 1:20 AV).

Segundo paso: “y quién es el que te dice: dame de beber;...”

En otras palabras, el Señor está diciendo: Si tú supieras quién es el que está hablando contigo; si me conocieras. Es muy importante saber y reconocer quién verdaderamente es el Señor JesuCristo, pues la ignorancia y/o la equivocación en cuanto a su identidad conllevan resultados eternamente fatales para el hombre. Precisamente esa misma pregunta hizo el Señor Jesús a sus discípulos: "¿y vosotros quién decís que Yo Soy?" Para ese entonces sólo Pedro contestó sabiamente (Mt 16:16). Por otro lado el Apóstol Pablo lo revela con más profundidad cuando dice que Cristo Jesús es Dios manifestado en carne (1Timoteo 3:16). Tambien el Apóstol Juan nos revela que Cristo es el Todopoderoso (Apocalipsis 1:8).

Tercer paso: “tú le pedirías,...”

Amigo lector, solamente al Señor Jesús es que hay que pedirle el regalo de Dios, porque Él fue el que pagó el precio por nuestros pecados en la cruz del Calvario. Ahora el Señor te dice: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá" (Mateo 7:7-8). También el Señor te invita a confiar en Él: "Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil y liviana mi carga" (Mateo 11: 28-29).

Cuarto paso: “y Él te daría agua viva.”

Este último paso no lo tomamos nosotros, sino que es el paso que toma el Señor si hemos cumplido con los tres primeros. Escucha bien lo que el Señor promete: "Si alguno tiene sed, venga a Mí y beba. El que cree en Mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en Él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado" (Juan 7:37-39).

Amado lector, si deseas el regalo inefable de Dios que es Vida Eterna en Cristo, al igual que Santo Tomás, reconócele como tu Señor y tu Dios. Luego en tus propias palabras, pídele que te perdone tus pecados y que entre en su corazón y te salve. Jesús dijo: "el que a Mí viene no le echo fuera" (Juan 6:37). —Amén.

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO




LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

ES INMINENTE

La Biblia enseña que el Señor JesuCristo viene por segunda vez para llevarse su verdadera Iglesia de una manera sorpresiva y sin previo aviso. Eso es inminencia. Inminencia quiere decir algo que está por suceder en cualquier momento. Alguien dijo: Inminencia es la combinación de dos condiciones; seguridad e inseguridad. Seguridad de que va a ocurrir, e inseguridad en cuanto a cuando va a ocurrir.

Los verdaderos cristianos son exhortados, desde que la Iglesia tuvo su comienzo en el primer siglo d.C., a velar y esperar con anhelo la venida del Señor. Cristo dijo que aquellos que le esperan [desde luego, incluyendo los que han muerto esperando] serán honrados en forma especial. Leemos en (Lucas 12:37) “Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su Señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles…si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos.”

Amado lector, vea usted mismo a continuación, la abundancia de Escrituras que anuncian la segunda venida del Señor JesuCristo:


(Juan 14:2-3) He aquí la promesa de venir por segunda vez que el Señor mismo hizo. También Cristo indica su propósito de venir para llevarse consigo a su pueblo: “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”


(Mateo 24:42) “Velad, pues, porque no sabéis a que hora ha de venir vuestro Señor.”

(Mateo 25:13) “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.”

(Lucas 12:40) “Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.”

(Lucas 17:34-36) “En aquella hora estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro dejado.”

(1Corintios 1:7) “Esperando la manifestación de nuestro Señor JesuCristo.”

(Filipenses 3:20) “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor JesuCristo.”

(Colosenses 3:4) “Cuando Cristo, vuestra vida [eterna] se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria.”

(1Tes1:10 AV) “Y esperar a su Hijo de los cielos, al cual resucitó de los muertos, a Jesús el cual nos libró de la ira que ha de venir.”

(1Tes 4:15-18) “El Señor mismo…descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”

(1Timoteo 6:14) “Que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor JesuCristo.”

(2Timoteo 4:8) “Me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.”

(Tito 2:13) “Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador JesuCristo.”

(Hebreos 9:28) “Así también Cristo…y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”

(Hebreos 10:37) “Porque aún un poquito, y él ha de venir vendrá, y no tardará.”

(Santiago5:7-8) “Tened paciencia hasta la venida del Señor…porque la venida del Señor se acerca..”

(1Pedro 1:7) “Para que…vuestra fe…sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado JesuCristo.”

(2Pedro 3:9) “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”

(1Juan2:28 AV) “Ahora hijitos, perseverad en El; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de El en su venida.”

(1Juan 3:2) “Aun no se ha manifestado lo hemos de ser, pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El, porque le veremos tal como El es.”

(Apocalipsis 3:11) “He aquí, yo vengo pronto…”

(Apocalipsis 22:7) “¡He aquí, vengo pronto!”

(Apocalipsis 22:12) “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo.”

(Apocalipsis 22:20) “Ciertamente vengo en breve. Amén, sí, ven, Señor Jesús.”


NOTA IMPORTANTE:

La segunda venida de Cristo tendrá los siguientes resultados:

El Señor Jesús se llevará consigo solamente a los verdaderos hijos de Dios, los que han nacido de nuevo (Juan 3:3-7 y 1Juan 3:1-3).
Después que se lleve su Iglesia, se cerrará la puerta de oportunidad para la cizaña que se quedó (Mt 7:21-23) (Mt 25:10-15).
Los que no recibieron la Verdad [el Cristo], recibirán la mentira [el anticristo] (Juan 5:43) (2Tesalonicenses 2:11-12).
Todos los que cojan la marca del anticristo serán condenados para siempre jamás, o sea, por toda la eternidad (Apocalipsis 14:9-11 AV y 20:15 ).
Al igual que le sucedió a los Egipcios en el Mar Rojo, la todavía futura victoria del pueblo de Dios [la Iglesia], resultará en caos para este Mundo (Exodo 14:22-31).

martes, 11 de diciembre de 2007

MESIAS REDENTOR


Señor, tu eres el cimiento de nuestra estructura eterna.
Mesías, redentor, palabra siempre nueva; y renovada
En cada circunstancia, me hablas en el silencio de mi encrucijada.
Dulce morada, me enseñas con dulzura la cruz, tu casa de obediencia.
De sacrificio de amor, de amor, y amor, y más amor, llave de tu corazón.
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Autora: Mercedes Ramos.

martes, 4 de diciembre de 2007

REFLESIONES SOBRE LA ORACIÓN.


Rezar es un ejercicio del espíritu. Rezar fortalece el espíritu. El espíritu es el motor que mueve el cuerpo. Así, la intención se convierte en movimiento, así la intención se convierte en acción.

El rezar nos permite mirarnos a nosotros mismos y a confrontarnos con nuestro yo. El rezar nos trae paz y sosiego a nuestro espíritu, lo que a su vez se transmite a nuestro intelecto.

No importa si rezamos solos o en compañía. El rezar siempre nos llevará a elevar nuestro espíritu y llegar a estar en presencia de Dios

Y aún más. Aunque parezca paradójico, si nuestras intenciones de orar están vacías, lo que convierte en vacías nuestras oraciones, si nuestras oraciones no tienen sentimiento y, por ende, no tienen contenido, entonces es cuando se tornan "pesadas" y no se elevan. Se quedan a nuestro nivel material y no "vuelan" en búsqueda de la presencia de Dios. Pero, por el contrario, cuando la oración que rezamos sale de nuestro ser y va "cargada" con todo el peso del espíritu y de la sinceridad de nuestro corazón, entonces la oración se torna en una cosa tan "liviana" que se eleva y "vuela" en búsqueda de la Presencia Divina llevando ante el Todopoderoso nuestro mensaje, nuestra palabra, nuestro pedido.



Al rezar debemos tratar de hacerlo en un nivel de devoción tal que nuestras palabras, imbuidas con nuestros pensamientos, puedan llegar a la presencia de Dios. Si nuestras oraciones se convierten en mera rutina, si cuando rezamos lo hacemos de una forma mecánica, repitiendo palabras que no entendemos ni tratamos de entender, repitiendo palabras a las que no buscamos de "cargarlas" con sentimiento ni intención, entonces mas bien parecemos robots que seres humanos.



Cuando rezamos debemos "meternos" en la oración, hacerla nuestra, que sea parte de nuestro ser.



Podemos rezar con la palabra, con la mente, con el corazón, con el intelecto, y todas son formas válidas y valiosas, pero el grado mas alto de oración es cuando llevamos nuestro rezo a la acción, a la práctica.



No digas en tus oraciones cuánto amas a tu prójimo, sino muéstralo, demuéstralo con tu proceder, con tu forma de actuar. El rezar es una poderosa y útil herramienta para nuestro propio ser, para buscar nuestro propio yo, para ser cada día un poquito mejor, para contrarrestar nuestra soledad. No mal utilicemos ni desperdiciemos la oportunidad que nos ofrece la oración.

domingo, 11 de noviembre de 2007



OH Dios mió y Señor mió!
En Tu infinita misericordia
Refugio toda mi gran miseria.

Me siento débil y miserable,
Necesitado de tu protección,
Para ser fuerte en la tentación,
Para serte fiel en la oración.

Dulcísimo y amado Jesucristo.
Estoy dolido conmigo mismo.
Por la infidelidad de mi corazón,
En los apegos, y respeto humanos.

En buscar consolaciones fuera de ti;
Tú lo puedes todo, Señor, atráeme
A las delicias infinitas de tu amor,
A las dulzuras y ternura de tu corazón.

Redentor de mi alma, dador de vida.
Ultrajado, humillado y crucificado.
Enséñame a reparar tanta injusticia,
Espiando mis pecados y los del hermano.

Gracias por tu amor, gracias por tu perdón
Enséñanos el camino, Danos tu salvación.

Autora: Mercedes Ramos.




PRESENCIA DE DIOS
Orar no es pensar mucho sino amar mucho. Amar al Dios trinitario que habita en nosotros. El corazón, en el fondo de nuestro ser, en nuestro yo profundo, allí en la hondura, acoge humildemente a Dios-Amor, se deja amar por Él, y se entrega generosamente a ese Dios-Amor. Así, en este vaivén de amar y dejarse amar, está la esencia de la oración.

domingo, 14 de octubre de 2007

BENEDICTO XVI


Valor y efectos de la Santa Misa



Es el acto más grande, más sublime y más santo, que se celebra todos los días en la tierra. Nada hay más sublime en el mundo que Jesucristo, y nada más sublime en Jesucristo que su Santo Sacrificio en la Cruz, actualizado en cada Misa, puesto que la Santa Misa es la renovación del Sacrificio de la Cruz. Misa, Cena y Cruz son un mismo sacrificio.

Con razón decía San Bernardo: "Más merece el que devotamente oye una Misa en gracia de Dios, que si diera todos sus bienes para sustento de los pobres".

"Oír una Misa en vida o dar una limosna para que se celebre, aprovecha más que dejarla para después de la muerte." San Anselmo

"Más aprovecha para la remisión de la culpa y de la pena, es decir, para la remisión de los pecados, oír una Misa que todas las oraciones del mundo" Eugenio III Papa

"Con la Misa se tributa a Dios más honor, que el que pueden tributarle todos los Ángeles y Santos del cie-lo. Puesto que el de éstos, es un honor de criaturas, mas en la Misa se le ofrece su mismo Hijo Jesucristo, que le tributa un Honor Infinito." San Alfonso Mª Ligorio

Con la asistencia a la Misa, rindes el mayor homenaje a la Humanidad Santísima de Nuestro Señor Jesucristo. Durante la Misa te arrodillas en medio de una multitud de Ángeles que asisten invisiblemente al Santo Sacrificio con suma reverencia.
A la hora de tu muerte, tu mayor consolación serán las Misas que hayas oído durante tu vida.
Cada Misa que oíste, te acompañará al Tribunal Divino, y abogará para que alcances el Perdón.
Con cada Misa, puedes disminuir el castigo temporal que debes por tus pecados, en proporción con el fervor con que la oigas.
Con cada Misa aumentas tus grados de gloria en el Cielo. En ella recibes la Bendición del Sacerdote, que Dios ratifica en el Cielo.

Santa Teresa suplicaba un día al Señor, le indicara cómo podría pagarle todas las mercedes que le había dispensado y le contestó "oyendo una Misa".

"Todas las buenas obras del mundo reunidas, no equivalen al Santo Sacrificio de la Misa, porque son obras de los hombres, mientras que la Misa es obra de Dios. En la Misa, es el mismo Jesucristo Dios y Hombre Verdadero el que se ofrece al Padre para remisión de los pecados de todos los hombres y al mismo tiempo le rinde un Honor Infinito". El Santo Cura de Ars

El calvario fue el primer Altar, el Altar verdadero, después todo el Altar se convierte en Calvario.
No hay en el mundo lengua con que poder expresar la grandeza y el valor de la Santa Misa.
Tiene por sí misma un valor tan grande que no hay nada en la creación que valga tanto.

Una sola gota de la Preciosa Sangre contenida en el cáliz podría bastar para salvar millones de mundos más culpables que el nuestro. Esto es así porque siendo la Misa substancialmente el mismo sacrificio de la cruz, aunque incruento, es el mismo Jesucristo, Hijo de Dios, el que como Sacerdote eterno se inmola a sí mismo como Víctima inmaculada y santa a su Padre por la redención del mundo. Por lo tanto, el sacrificio del Calvario tiene un valor infinito en razón de la infinita dignidad de Jesucristo.

lunes, 23 de julio de 2007

LAS CUATRO LLAVES DEL CIELO.





"LAS CUATRO LLAVES DEL CIELO" SON: 1) "LA SANTA MISA"; 2) "EL SANTO ROSARIO"; 3) "EL VIACRUCIS"; 4) "EL ESCAPULARIO".



Vive tu vida con Fe, Oracion y muchas Obras de Misericordia y asi podras entrar por la Puerta Estrecha con la ayuda de Ntra. Dulce Madre Santisima Maria..

1a. "LA SANTA MISA".



A la hora de tu muerte, tu mayor consolacion seran las Misas que durante tu vida oiste. Cada Misa que oiste abogara por ti ante el Tribunal Divino para alcanzar perdon. Con la asistencia devota a la Santa Misa, rindes el mayor homenaje a la Humanidad Santisima de Jesus. La Santa Misa bien oida suple tus negligencias y omisiones. Por la Santa Misa bien oida se te perdonan todos los pecados veniales que estas resuelto a evitar y otros muchos que ni siquiera te acuerdas. Por ella pierde tambien el demonio el dominio sobre ti. Por ella ofreces el mayor consuelo a las benditas almas del Purgatorio. Una Misa bien oida mientras vivas, te aprovechara mas que muchas que ofrezcan por ti, despues de tu muerte.

"El SANTO ROSARIO" de Jesus y Maria.

"Velad y orad para no caer en tentacion, porque el espiritu esta pronto, pero la carne es debil". Mc.14, 38.

Disposicion de las 4 Ordenes de "El Rosario":Los Lunes y Sabados: "LOS MISTERIOS GOZOSOS"; Los Martes y Viernes: "LOS MISTERIOS DOLOROSOS"; Los jueves: "LOS MISTERIOS LUMINOSOS"; Los Miercoles y Domingo: "LOS MISTERIOS GLORIOSOS". Asi sea, por la Gloria de Dios. Hay cuadernitos para rezar "El Santo Rosario", Solicitalos gratuitamente en MARIA (pagina anterior).

Si rezas el Rosario frente al Santisimo Sacramento (expuesto o no) en una Iglesia, Capilla y/o centro de Adoracion, ganaras muchas indulgencias para ti y para tus intenciones.

El "Santo Rosario" ha sido bajado del Cielo para que lo usemos nosotros los creyentes en todo momento y en todo lugar para nuestra salvacion. Lo podemos rezar en cualquier momento y en todo lugar en Familia, amigos e individualmente.



"Despues de la Santa Misa, no hay Oracion mas poderosa que El Santo Rosario". SS. PIO X
"Todos los devotos de mi Santo Rosario son PREDESTINADOS a la VIDA ETERNA".( Promesa 15)

"EL VIACRUCIS".(EL CAMINO DE LA CRUZ) Devocion piadosa en nuestra Fe Catolica.

En los Misterios Dolorosos contemplamos las ultimas horas de vida de Jesus con nosotros; desde La Oracion en el Huerto hasta su crucifixion y muerte en la cruz, que acepto voluntariamente para hacer la Voluntad de su Padre Celestial y con su divino sacrificio, consolido su obra redentora para salvarnos y poder ser hijos de Dios Padre. Cada vez que meditamos El Viacrucis, obtenemos Gracias innumerables. Hay un cuadernito para meditarlo, solicitalo gratuitamente en MARIA (Pagina anterior).



Jesucristo, el Hijo de Dios, cargo con nuestros pecados en la Cruz.

"EL ESCAPULARIO DE NTRA. SRA. DEL CARMEN" .


La Madre de Jesus, en su primera Advocacion en el mundo, despues de su GLORIOSA ASUNCION ha sido:"La Virgen del Monte Carmelo". ELLA ha ofrecido tres promesas: 1.- PROTEJO. 2.- AYUDO. 3.- SALVO.
En el cuadernito titulado "El Escapulario del Carmen", podras conocerlas mejor. Solicitalo gratuitamente en MARIA



Dulcisima Virgen del Carmen Delicia, proteje a tus hijos cual Madre Propicia.

sábado, 7 de julio de 2007

IN NOMINE PATRIS ET FILII ET SPIRITUS SANCTI. AMEN

EN EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO

jueves, 21 de junio de 2007

EL QUE COME MI CARNE Y BEBE MI SANGRE TIENE VIDA ETERNA.





Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 51-58

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

-«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»

Disputaban los judíos entre sí:
-«¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo:

-«Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.

El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí.

Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre. »

domingo, 10 de junio de 2007

¿QUE ES LA VIDA ETERNA, ADONDE VAMOS?




Jesucristo no ofrece amorosamente llevarnos a la vida eterna, y ora al Padre por esto, con el premio de podamos conocerlo, es decir estar cara a cara con Dios. El Evangelio según san Juan, menciona en diversos capítulos este deseo del Señor de llevarnos a la vida eterna. Para muchos de los que profesamos nuestra fe, o no nos resulta fácil creer de una forma tan simple en la vida eterna o comprendemos bien que significa, sin embargo es parte fundamental en nuestra profesión de fe, rezamos en el credo: Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén

EL FIN DE LA VIDA TERRENAL, LA MUERTE.

Como sabemos, desde que somos concebidos en el vientre de nuestra madre, al final de nuestra vida terrenal, todos moriremos, es decir ninguno de nosotros se liberara de la muerte, es algo incuestionable, somos mortales. ¿Y que es la muerte?. En palabras simples, la muerte es el fin de la vida terrenal, e independiente de cualquier otra definición válida, este final nos produce un cierto horror, en especial si la vida nos parece muy bella.

Oramos por vivir, por nuestra salud, nuestro instinto de conservación nos domina, a tal caso que defendemos la vida, es un regalo de Dios. Es tal así, que no nos gusta pensar en la muerte, en especial, si esta es repentina o trágica, ahí, cesan todos nuestros proyectos, nuestras esperanzas e ilusiones. Lo peor es, si el proceso que nos lleva a la muerte es a través de un paso de dolorosa enfermedad. Entonces, vivimos luchando por vivir aquí en la tierra, consideramos la vida como don maravilloso y buscamos prolongarla, no queremos morir y estamos dispuestos a pasar por diversos padecimientos e incluso a desprendernos de todo lo que tenemos con tal de curar una enfermedad mortal.

miércoles, 11 de abril de 2007

SAN JOSE PATRONO DE LA BUENA MUERTE.



San José es el patrono Universal de la Iglesia, patrono de la buena muerte y patrono de los seminarios. Fue escogido por Dios como fidelísimo guardián de los tesoros celestiales, que eran Jesús y María. Con fe acogió al Niño que había comenzado a vivir en el seno de María, y a ellos, a Jesús y María, les entregó su vida sin escatimar sacrificios. San José no llegó a ver a Jesús en su vida pública (predicación, milagros, etc.). No ha habido en el mundo santo más feliz ni padre más afortunado. ¡Qué felicidad la suya al ver a su lado al Hijo de Dios!



ORACIÓN PARA PEDIRLE UNA BUENA MUERTE

Poderoso patrón del linaje humano, amparo de pecadores, seguro refugio de las almas, eficaz auxilio de los afligidos, agradable consuelo de los desamparados, glorioso San José, el último instante de mi vida ha de llegar sin remedio; mi alma quizás agonizará terriblemente acongojada con la representación de mi mala vida y de mis muchas culpas; el paso a la eternidad será sumamente duro; el demonio, mi enemigo, intentará combatirme terriblemente con todo el poder del infierno, a fin de que pierda a Dios eternamente; mis fuerzas en lo natural han de ser nulas: yo no tendré en lo humano quien me ayude; desde ahora, para entonces, te invoco, padre mío; a tu patrocinio me acojo; asísteme en aquel trance para que no falte en la fe, la esperanza y en la caridad; cuando tú moriste, tu Hijo y mi Dios, tu esposa y mi Señora, ahuyentaron a los demonios para que no se atreviesen a combatir tu espíritu. Por estos favores y por los que en vida te hicieron, te pido ahuyentes a estos enemigos, para que yo acabe la vida en paz, amando a Jesús, a María y a ti, San José. Así sea.
Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía.
Jesús, José y María, asistidme en la útima agonía.
Jesús, José y María, recibid cuando muera, el alma mía.

domingo, 4 de marzo de 2007

LOS DOCE PASOS DE LA ORACIÓN.



1- ALABANZA
Grande es Yahvé, muy digno de alabanza, su grandeza carece de límites.
Salmo 145, 3

2- CANTO AL SEÑOR
Vengan, cantemos gozosos a Yahvé, aclamemos a la Roca que nos salva;
Salmo 95, 1

3- BATALLA ESPIRITUAL
Revístanse de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del diablo.
Efesios 6, 11

4- ENTREGA
Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.
Apocalipsis 3, 20

5- INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
...ustedes recibirán una fuerza, cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, y de este modo serán mis testigos...
Hechos 1, 8

6- ARREPENTIMIENTO
Dios quiere el sacrificio de un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado. Oh Dios, no lo desprecias.
Salmo 51, 19

7- PERDÓN
“Y cuando se pongan de pie para orar, perdonen, si tienen algo contra alguno, para que también su Padre, que está en los cielos, les perdone sus ofensas.”
Marcos 11, 25

8- REFLEXIÓN DE LAS ESCRITURAS
Tu palabra es antorcha para mis pasos, luz para mi sendero.
SALMO 119, 105

9- ESPERA QUE EL SEÑOR TE HABLE
<<¡Habla, que tu siervo escucha!>>
1 Samuel 3, 10

10- INTERCESIONES
Ante todo recomiendo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres...
1 Timoteo 2, 1

11- PETICIONES
Y si sabemos que nos escucha cuando le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que hayamos pedido.
1 Juan 5, 15

12- ACCIÓN DE GRACIAS
Y sean agradecidos.
Colosenses 3, 15

LOS ÚLTIMOS TIEMPOS.



¿Por que Cristo le dio énfasis en estos tiempos a una doctrina, La Divina Misericordia, que ha sido parte del patrimonio de la Fe desde el principio, así como pedir una nueva expresión devocional y litúrgica de ella? En las revelaciones de Sor Faustina Jesús responde esta pregunta, conectándola a otra doctrina, a la que también se le da poca importancia, esta es la de la Segunda Venida. En los Evangelios el Señor nos muestra como su primera venida fue en humildad, como un Servidor, para liberar al mundo del pecado. Sin embargo, Él promete regresar en gloria a juzgar al mundo en el amor, como claramente lo dice en su discurso del Reino en los capítulos 13 y 25 de Mateo. Entre estas dos venidas tenemos el final de los tiempos o la era de la Iglesia, en la que la Iglesia ministra le reconciliación hasta el gran y terrible Día del Señor, el día de la Justicia Divina. Todo católico debe estar familiarizado con las enseñanzas de la Iglesia con respecto a este tema, contenido en los párrafos 668 y 679 del Catecismo de la Iglesia Católica. Solo en el contexto de una revelación pública como es enseñado por el Magisterio podemos situar las palabras de la revelación privada dada a Sor Faustina.
"Prepararás al mundo para Mí última venida." (Diario 429)

"Habla al mundo de mi Misericordia….Es señal de los últimos tiempos después de ella vendrá el día de la justicia. Todavía queda tiempo que recurran, pues, a la Fuente de Mi Misericordia." (Diario 848)

"Habla a las almas de esta gran misericordia Mía, porque está cercano el día terrible, el día de Mi justicia." (Diario 965)

"Estoy prolongándoles el tiempo de la misericordia, pero ay de ellos si no reconocen este tiempo de Mi visita." (Diario 1160)

Antes del Día de la justicia envío el día de la misericordia". (Diario 1588)

"Quien no quiera pasar por la puerta de Mi misericordia, tiene que pasar por la puerta de Mi justicia". (Diario 1146)

Además de estas palabras de Nuestro Señor la hermana Faustina nos da las palabras de la Madre de Misericordia, la Santísima Virgen María.

"Tu debes hablar al mundo de su gran misericordia y preparar al mundo para su segunda venida. Él vendrá, no como una Salvador Misericordioso, sino como un Juez Justo. Oh que terrible es ese día. Establecido está ya es el día de la justicia, el día de la ira divina. Los ángeles tiemblan ante este día. Habla a las almas de esa gran misericordia, mientras sea aún el tiempo para conceder la misericordia." (Diario 635)

Está claro, que, como en el mensaje de Fátima, la urgencia aquí es la urgencia del Evangelio, "arrepiéntanse y crean". El tiempo exacto es del Señor. Sin embargo, es también claro que hemos alcanzado una etapa crítica de los últimos tiempos que comenzaron con el nacimiento de la Iglesia. Por esto el Papa Juan Pablo II se refirió a "una función especial" asignada a él por Dios "en la presente situación del hombre, la Iglesia y del mundo" en la consagración de 1981 del Santuario del Amor Misericordioso en Collevalenza, Italia. En su encíclica sobre el Padre, él nos urge a "implorar la Misericordia de Dios para la humanidad en estos tiempos de la historia…para suplicar por ella en estos tiempos difíciles y críticos de la historia de la Iglesia y del mundo mientras nos acercamos al final del segundo milenio." (Eníclica Rico en Misericordia 15)

lunes, 22 de enero de 2007

LAS SIETE PALABRAS DE JESUS.



PRIMERA PALABRA



Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen
(Lc. 23,34)

SEGUNDA PALABRA



En verdad, en verdad te digo: hoy estarás conmigo en el Paraíso
(Lc. 23,43)
TERCERA PALABRA





Mujer, he ahí a tu hijo; hijo he ahí a tu madre
(Jn. 19, 26-27)CUARTA PALABRA



¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?
(Mc. 15, 34; Mt. 27, 46)
QUINTA PALABRA






Tengo sed
(Jn. 19,28)
SEXTA PALABRA






Todo está cumplido
(Jn. 19, 39)


SÉPTIMA PALABRA






Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu
(Lc. 23, 46)




Jesús amado, que por amor mío agonizasteis en la cruz, y que en cumplimiento de tan grande sacrificio aceptasteis la voluntad del Eterno Padre al encomendar en sus manos vuestro espíritu para enseguida inclinar la cabeza y morir: tened piedad de todos los fieles agonizantes y de mí en aquella hora postrera; y por los méritos de vuestra preciosísima Sangre, otorgadnos en nuestra agonía una perfecta conformidad a vuestra divina voluntad, a fin de que estemos dispuestos a vivir o a morir según sea a Vos más agradable; y que no suspiremos para nada más que por el perfecto cumplimiento en nosotros de vuestra adorable voluntad.

LA VIDA DESPUES DE LA MUERTE.

Enjugará todas la lágrimas de sus ojos:
¿la muerte?, ya no habrá más muerte,
porque el mundo viejo ya se fue.

Apocalipsis de San Juan, c. 21, v. 4

Jesús dijo: Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no se han fijado en esto que Dios les ha dicho:
« Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob? » Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.

(Evangelio de San Mateo, Cap.22, v.31 y 32)


« Supo agradar a Dios, que lo amó y, porque vivía entre los pecadores, Dios se lo llevó... Alcanzó la perfección realizando una larga carrera en poco tiempo. Su alma era del agrado del Señor, por eso lo sacó pronto de su ambiente corrupto. Los justos viven para siempre y su premio está en las manos del Señor ».

(Libro de la Sabiduría - C.4, v.10, 13 y 14 C.5, v.15)


« Para los hombres es imposible, pero para Dios todo es posible ».
(Evangelio según San Mateo, C. 19, V. 26)

« Dios quiere que todos los hombres se salven ».
(San Pablo, 1a. Carta a Timoteo, C. 2, V. 4)

« Tanto amó Dios al mundo que entregó su Hijo Unico para que todo el que crea en El no se pierda, sino que tenga vida eterna ».
« Dios no mandó a su Hijo a este mundo para condenar al mundo, sino que por El pueda salvarse el mundo ».
(Evangelio según San Juan, C. 3, V. 16 y 17)
« Tú nos has hecho para ti, Señor,
y nuestro corazón no tendrá sosiego
hasta que no more en Ti »

San Agustín.
Señor.
Hé aquí la ofrenda que te presentamos nosotros, tus servidores y tu familia entera: en tu bondad acéptala. Danos la paz en nuestras vidas, aléjanos de la condenación eterna y recíbenos entre tus elegidos.
Oración a la Virgen María

Dios te salve, María, llena eres de gracias, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Dios « no quiere que nadie perezca, sino que todos lleguen a la conversión »

(Segunda carta de Juan, c. 3, v. 9)
« Esta es la morada de Dios entre los hombres.
El mismo será Dios-con-ellos.
Enjugará toda lágrima de sus ojos
y ya no existirá ni muerte, ni duelo, ni gemidos, ni penas,
porque todo lo anterior ha pasado ».

(Texto cristiano, en el Apocalipsis de San Juan, c. 21, v. 3 y 4)

¿Y LAS INDULGENCIAS?

Si las indulgencias están unidas en la historia de manera particular a los años jubilares, no les están reservadas. La indulgencia procede del amor de Dios que ama a los hombres y que quiere que todos los hombres tengan acceso a la felicidad eterna. Allí donde el pecado (la falta de amor) abunda, la misericordia de Dios, es decir, su amor y su perdón, sobreabunda. Pero, ¿qué son las indulgencias?

La indulgencia es la remisión delante de Dios, dice el Catecismo de la Iglesia católica, de la pena temporal (las deudas de las que tenemos que librarnos) debida a los pecados de los cuales la falta ya está borrada, es decir, perdonada. Si yo robo a un comerciante, y él me perdona, la falta está borrada. Pero tengo una deuda con él: tengo que devolverle, en un espíritu de justicia y de amor, el objeto robado, y si es posible reparar las consecuencias negativas de mis actos (los cristales rotos, por ejemplo) para ser liberado. Es similar con las indulgencias, con la diferencia de que Cristo, por el don de su vida sobre la cruz y su resurreción, lo ha hecho ya por nosotros con todos los santos que, por amor, se han asociado a El.

"A los que se les perdona poco muestran poco amor, a los que se les perdona mucho, muestran mucho amor", dice Jesús a uno de sus amigos. Para hacernos crecer en el amor, la Iglesia, fundada por Cristo para continuar su misión, indica las condiciones particulares y determinadas para obtener esta indulgencia de Dios. Por la indulgencias, sigue el Catecismo de la Iglesia católica, "los fieles pueden obtener para ellos mismos, pero también para las almas del purgatorio, la remisión de las penas temporales, consecuencia de los pecados." El amor de Dios no tiene límite...

¿Cómo obtener las indulgencias?

Siempre necesitamos la ayuda del Salvador y de su Iglesia, nuestra familia espiritual para liberarnos de las secuelas, de las huellas, de las cicatrices del mal que hemos cometido. Además de las condiciones habituales, es decir, recibir el sacramento de la reconciliación, participar en la Eucaristía, etc., (las mismas que durante el año jubilar), es necesario hacer un acto concreto. Damos aquí unos cuantos, sacados del Manual de indulgencias, promulgado por Pablo VI (reeditado con algunas adaptaciones el 17 de diciembre de 1999):

Requisitos para ganar indulgencias plenarias


Excluir todo afecto al pecado, incluso venial. No basta el estado de gracia y tener el corazón contrito. Se requiere también la detestación interior de todo pecado y el firme propósito de esforzarse por no cometerlos de nuevo.

Cumplir las tres condiciones: Confesión, Comunión y Oración por las Intenciones del Papa.

La Confesión ha de ser Sacramental y personal. Con una sola confesión se pueden ganar varias indulgencias plenarias en días sucesivos; la confesión puede hacerse unos días antes o después de realizar la obra prescrita.

La Comunión ha de ser también Sacramental. Con cada Comunión Eucarística se puede ganar únicamente una indulgencia plenaria.

La oración por las intenciones del Papa ha de hacerse por cada indulgencia que se pretenda recibir; este requisito se cumple plenamente recitando un Padrenuestro y una Avemaría, o cualquier otra oración, ofrecidos por las intenciones del Papa.

La indulgencia plenaria se puede ganar todos los días, pero solamente una vez al día, con excepción del caso "in articulo mortis", es decir cuando un fiel está en peligro de muerte, aunque ese día haya ganado ya otra.

Todos los fieles que estén en peligro de muerte podrán ganar indulgencia plenaria si cumplen con los siguientes requisitos:



Tener intención de ganar la indulgencia.

Excluir todo afecto al pecado, incluso venial.

Que durante su vida hayan rezado habitualmente alguna oración.




Una lectura de la Santa Escritura de al menos media hora.


Un tiempo de adoración del Santísimo de la misma duración.


La renovación de las promesas del bautismo durante la Vigilia Pascual.


La veneración de la Cruz a lo largo de la liturgia del Viernes Santo.


Un retiro de tres días.


La bendición solemne del Papa, incluso radiotelevisado (en Navidad, por ejemplo).


La recitación comunitaria del rosario.


La oración en una Basílica, el día de la fiesta propia.


Cuando se realiza una peregrinación en grupo hacia un santuario.


Haciendo, una vez al año, una pergrinación individual a un santuario.

El tesoro de las indulgencias queda abierto de un modo muy amplio. Recordemos la llamada de atención de Juan Pablo II: "Los que piensen poder recibir este don por el simple cumplimiento de actitudes exteriores se equivocan. Por el contrario, éstas se piden como expresión y apoyo del camino de conversión. Manifiestan en particular la fe en la abundancia de la misericordia de Dios y en la maravillosa realidad de la comunión que Cristo ha realizado, uniéndo de manera indisoluble la Iglesia a sí mismo, como su Cuerpo y su Esposa." (Audiencia del miércoles 29 de sepriembre de 1999)

¿PODEMOS DAR UN SENTIDO AL SUFRIMIENTO Y A LA MUERTE?

La prueba de que Dios no ha querido nuestra muerte es que, después de la ruptura de la relación "Es fuerte el amor como la muerte, flechas de fuego son sus flechas, las aguas inmensas no podrán apagarlo"


¿El sufrimiento, y aún más la muerte no son absurdas? Dios mismo dice que no ha querido la muerte: "No fue Dios quien hizo la muerte, ni se goza con el exterminio de los creyentes, todo lo creó para que perdurase" (libro de la Sabiduría, cap. 1, v. 13).

Así pues, ¿la muerte tiene un sentido? ¿ Y qué sentido puede tener entonces?

No son sólo los cristianos los que le dan un sentido e incluso un valor. ¿ Cómo explicar que alguien, por ejemplo, arriesgue su vida para salvar a alguien? Pensemos en los bomberos de Nueva York que murieron ayudando a las personas del atentado de las "Twin Towers"; pensemos también en esos resistentes o militantes, del partido que sean, que dan su vida por un ideal, para que los demás tengan una vida mejor. Conocemos también la historia del Padre Kolbe, un franciscano polaco, que se ofreció a morir en el "bunker de la muerte" en un campo de concentración en lugar de un padre de familia (ver testimonio). Incluso sin llegar a la muerte, ¿cuántos padres y madres en el mundo, y mucho más en los países pobres, desgastan su vida y sufren para asegurar la subsistencia y el futuro de sus hijos?

Es, pues, el amor en el sentido más amplio, el que da sentido al sufrimiento y a la muerte, o más bien, a la ofrenda de la vida. Así, cuando se sufre, se puede hacer también un acto de ofrenda, un acto de amor en unión con Cristo que ha sufrido su Pasión y ha dado su vida "en rescate por la multitud":

"Mi vida no me la quitan,dice El, soy Yo quien la doy."

Jésus a conocido también, sin embargo, como muchos hombres, la angustia de la muerte en en Huerto de los Olivos de Getsemaní. Pero su resurrección da el sentido verdadero a la vida y a la muerte. La muerte no puede vencer al amor porque Dios es Amor.

El Cantar de los Cantares, uno de los más hermosos textos de la Biblia, se termina con estas palabras: "Es fuerte el amor como la muerte, flechas de fuego son sus flechas, las aguas inmensas no podrán apagar el amor"

¿Las palabras, las buenas intenciones pueden suprimir el sufrimiento y el horror de la muerte? No, por supuesto. Sin embargo, incluso sin ser un héroe, incluso sufriendo sin poder rezar ni hablar, la intención basta. Una mujer en fase terminal de su enfermedad, que tenía grandes dolores, en una época en la que se conocían mal los cuidados paliativos, ofrecía este sufrimiento para que sus hijos hicieron algo hermoso de su vida. Un hombre, que empezaba a tener la enfermedad de Altzeimer, en un momento en que comprendió que las cosas se le escapaban de las manos, decía: "Dios mío, lo acepto." Seguían viviendo su prueba, pero le habían dado un sentido, un valor.

En esos momentos, todo es difícil, parece que no se espera nada y, sin embargo el corazón vela y los que queremos, los que nos visitan pueden, con su presencia humilde y amante, con su esperanza y su oración, ayudarnos a dar a esta vida que se nos escapa un valor y el sentido del amor. Es lo que ha vivido un gran periodista, especialista del "futuro", que tenía mucho miedo de la muerte. Hacía que le leyeran pasajes de la Biblia, pedía que le explicaran tal o tal tema sobre Dios que le costaba aceptar. Y pedía a su mujer que cogiera su guitarra para alabar a Dios con un cántico, por él.

¿ES NORMAL TENER MIEDO DE LA MUERTE?

Cuando una persona muere, no hace más que volver a la casa de Dios, allí donde todos debemos ir. Qué bonita es la muerte cuando sabemos que es volver a casa"


En la película Apolo 13 que cuenta una de las misiones Apolo de la Nasa, la angustia llega al límite. Perdidos entre los astros, lejos de la tierra, como único contacto las ondas de radio, tres astronautas, tras un accidente técnico, van a luchar contra la muerte que parece inevitable. Después de varios días de angustia, qué alegría, qué descanso el ver a estos hombres salir indemnes de la prueba.


¡No hay nada más normal que tener miedo de la muerte! La expresión de esos miedos puede seguir diferentes caminos: miedo de lo desconocido, miedo de alejarse de los que amamos, miedo de sufrir... Si tenemos miedo de la muerte, es porque todo en nosotros aspira a la vida. Además, es llamativo ver con qué energía el hombre se defiende contra la muerte, hasta los últimos momentos.


Hay otro miedo de la muerte, más pernicioso, enemigo de la esperanza. Hoy, por ejemplo, es cada vez más difícil hablar de la muerte pues la sociedad del bienestar tiene tendencia a ocultar esta realidad de la que el solo el pensamiento agobia. Cuanto más una sociedad construye un mundo sin Dios, más fuerte es la angustia frente a la muerte, que se intenta aseptizar sin resultado. En el plano personal, esto puede traducirse bien por una huída hacia paraísos artificiales (dinero, droga, vida mundana, etc.), bien por la desesperación hasta el punto de que se llega a veces a creer que controlar la muerte, escoger uno mismo el momento de la muerte es un acto de libertad humana. ¿Hace falta repetir aquí que el suicidio es la primera causa de muerte en los jóvenes de 25 a 34 años en Francia?


" ¿Quién puede, nos dice Jesús, añadir un codo a la duración de su vida?"

El miedo de la muerte, siendo normal, no debe conducirnos al miedo de la vida que manifiesta también de manera paradójica la importancia del sentido de nuestra vida. Jesús nos ha dado una seguridad: la de acceder a la eternidad. Algunos días antes de su muerte, la pequeña santa de Lisieux, Teresita del Niño Jesús, decía a sus hermanas: " ¿Cómo queréis ser capaces de dejarlo todo un día para entrar en la luz de Dios, si no hemos sido capaces de dejar, cada día, algo pequeñito sin importancia – cerrar un libro o dejar de hacer punto- para entrar en la presecia de Dios?"




Lo que nos dice la Biblia


"Hermanos, no queremos que estéis en la ignorancia respecto a los muertos, para que no os entristezcáis como los demás, que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, de la misma manera Dios llevará consigo a quienes murieron en Jesús."


Carta a los Tesalonicenses, cap.4, v. 13-14

¿COMO PREPARARSE PARA VIVIR BIEN LA MUERTE?

Los no cristianos también se preparan a la muerte, no sólo los que creen. Con la cercanía de la muerte hay como una preocupación natural de hacer la luz en nuestra vida. Esto se expresa primero con el deseo de dejar a los que nos rodean sin grandes dificultades financieras si es posible, de arreglar la "sucesión"; de acabar una obra intelectual, económica o artística; de dejar en buenas manos una empresa o una asociación pero también de zanjar los problemas que podemos tener con personas de nuestra familia o incluso con otras personas. Esto conduce a veces a peticiones de perdón, a una reconciliación del padre o de la madre con uno u otro de sus hijos.

Por eso, dicen los médicos y todos los que participan en los cuidados paliativos o en el acompañamiento de los moribundos, que los últimos días, los últimos instantes no se le pueden "robar" a la persona al final de su vida. Por eso también los cristianos están convencidos de que la ayuda que hay que dar a esas personas en esos momentos es muy importante. Es la hora del último encuentro con el Dios de amor. Incluso una persona que ha declarado al entrar al hospital o en una residencia que no tiene religión, redescubre a menudo el deseo de prepararse a encontrarse con Dios. Ese deseo debe ser acogido y el moribundo espera de nosotros que le ayudemos en ese proceso en el que no sabe o no se acuerda del camino.

¿Llamar a un sacerdote? Sí, siempre que sea posible. El consentimiento de la persona es necesario, por supuesto, pero nos quedaríamos sorprendidos al saber el número de personas que aceptan si se les propone con delicadeza. Yo le agradeceré siempre a mi tía, ya mayor, hermana de mi madre, que le propuso llamar a un sacerdote, mientras que los demás estábamos agobiados con la idea de decírselo. Fue un momento fuerte para mi madre, pero ¡qué sencillo fue todo a partir de ese momento y qué bien vivió sus últimos días! Cuando hay varias personas que se ayudan mutuamente frente a la prueba de la muerte, es mucho más fácil: uno se puede apoyar en la fe de uno, en las oraciones del otro, en la audacia del amor del otro. ¿Ayudar a alguien a morir acercándole a Dios no es hacer lo que se atrevieron a hacer esas gentes de Palestina llevando un paralítico delante de Jesús haciendo un agujero en el tejado?

Contrariamente a una opinión muy extendida y a un cierto número de bloqueos a nivel práctico, los hospitales franceses están obligados legalmente a facilitar a los enfermos y a los moribundos la posibilidad de "vivir" sus convicciones religiosas. Y muchos, entre los miembros del personal sanitario, tienen un respeto tan grande de la persona que va a morir que, incluso si no son creyentes, llamarán al capellán si el enfermo o la familia lo han pedido. Me acuerdo de un señor mayor muerto en un hospital durante la noche, más deprisa de lo que se esperaba. La enfermera le dijo a la familia: "Al llegar al hospital, había dejado un papelito escrito desde hace mucho tiempo encima de la mesilla: "En caso de peligro, llamar a un sacerdote". Durante la noche, cuando vi que estaba muy mal, mis ojos vieron ese papel e hice lo necesario para llamar al capellán."

Lo que hoy se llama "la unción de enfermos" se propone mucho antes de la muerte, si la persona tiene una enfermedad grave, aunque no sea mortal, o antes de una operación importante, o simplemente a una persona mayor que lo pide, porque quizá no tenga la posibilidad más tarde por un debilitamiento de sus facultades. Por este sacramento no sólo se pide la curación, sino que es una preparación anticipada para la hora de la muerte. Puede pedirse varias veces. La ventaja de haberlo recibido ya en un periodo menos crítico es que tenemos menos miedo de pedirlo y recibirlo al final de nuestra vida.

Hay también otro sacramento: la confesión (o sacramento de la reconciliación). Cuando comenzamos a pedir perdón a Dios de nuestras faltas nos abrimos a la reconciliación con los hombres.

Cuando es imposible hacer venir a un sacerdote, cada cristiano, cada persona de buena voluntad puede ayudar al moribundo, asistido por la gracia de Dios.

Una señora, del equipo de pastoral de un hospital que visitaba a los enfermos, dudaba un día en entrar en la habitación de una mujer mayor. ¿Era prudente? Abrió por fin la puerta, después de hacer una oración y le dijo tímidamente: "Señora, vengo a hablarle de Dios, ¿le gustaría?" "Oh, sí, respondió la señora, ¡hábleme del Cielo! Sabe usted, tengo más de 90 años, me dicen que voy a ir a tal sitio a descansar, y hacer otra cosa. Pero nada de todo eso me interesa ya, yo quiero pensar en el Cielo."

En un accidente, una señora se encontraba al lado de un hombre, aplastado por una chimenea que se había caído. Mientras llamaban a la ambulancia, recitó en voz alta simplemente un ave María, que elmoribundo continuó con ella. Cuando se ama y se cree en el amor de Dios por todos los hombres siempre hay algo que hacer.


Testimonio


Un día, sin saber por qué, empecé a rezar el rosario. Mis ojos se fijaron en la crucecita de mi rosario. Tuve como un extraño presentimiento...

Al día siguiente, vi una ambulancia de urgencias, con las sirenas encendidas, que pasó delante de mí. Me puse a rezar por la víctima del accidente pidiendo a Dios que la sostuviera. Pensé en ese momento que debería hacer eso más a menudo. No sabía en ese momento que era mi padre el que iba a ser atendido por ese servicio de urgencias... Su muerte fue brutal.Sin embargo, yo vi en esa coincidencia la mano de Dios. Eso me ha ayudado mucho a sobrellevar el dolor de la muerte de papá y a creer más en el poder de la oración.

¿HAY HOMBRES EN EL INFIERNO?

La fe cristiana ha afirmado siempre la existencia de criaturas espirituales (además de los hombres) que han dicho "no a Dios y rechazado su amor. Son los "demonios" o "ángeles malos"" (Concilio de Letrán IV, DS 800-801).


"Para nosotros, los hombres, sigue el Papa, su vida resuena como una advertencia: una llamada constante para evitar la tragedia a la que nos lleva el pecado y a modelar nuestra existencia como la de Jesús que se ha desarrollado bajo el signo del "sí" de Dios."


El infierno es, pues, una posibilidad real. Pero nadie puede decir que hay hombres en el infierno ni quién se encuentra en él. Lo que es importante es tener en cuenta esta llamada de Jesús que quiere evitarnos ese drama.


"Ir al infierno" es no elegir la vida eterna, es rechazar la misericordia de Dios. Sin embargo, tenemos la certeza de la misericordia de Dios, que quiere que todos los hombres se salven. Creemos que si Dios ha salvado al "buen ladrón" y nos lo ha hecho saber, puede también llenar de arrepentimiento el corazón de los más grandes pecadores que se presenten ante El. Y si nos preocupamos por los difuntos, recemos con confianza. ¡Dios es más grande que nuestro corazón!

EL INFIERNO.

¿Hay que tener cuidado con el infierno?


Antaño, incluso los que no pensaban en Dios todos los días tenían, por lo menos, una cierta idea del infierno. ¿Qué pensar hoy del infierno? Todos tenemos la idea de que nuestros actos, ya sean de amor o de odio, tendrán consecuencias y que en algún sitio "hay una recompensa". Esta intuición de una recompensa después de la muerte, de una compensación para los infelices y los pobres, de un castigo para los ricos egoístas y los autores de crueldades, no es solamente una reminiscencia cristiana, es una exigencia profunda del ser.


¿Qué dice Jesús?


Jesús previene muchas veces contra la "gehenna", "el fuego que no se apaga", reservado a los que rechazan hasta el final de su vida el creer y el convertirse al amor. En ese fuego, el alma y no solamente el cuerpo, se pierden. En el momento del Juicio final, Jesús dice que "enviará a sus ángeles que recogerán a todos los autores de iniquidades (...) y les arrojarán en el horno de fuego". (Mateo, cap.13, v. 41). " ¡Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno!" (Mateo, cap25, v. 41).


Entonces, ¿qué es el infierno?


"La perdición, dice el papa Juan Pablo II, no tiene que atribuírse a la iniciativa de Dios pues, en su amor misericordioso, sólo puede querer la salvación de los seres que ha creado. En realidad, es la criatura la que se cierra a su amor." (Audiencia del 28 de julio de 1999).

Morir sin reconocer su pecado y sin acoger el amor misericordioso de Dios significa permanecer separado de El para siempre, a causa de nuestra decisión libre. Y es este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados lo que llamamos infierno. (cf. Catecismo de la Iglesia católica, n° 222, IV)


El perdón y la salvación


El infierno eterno del que habla la Iglesia siguiendo a Jesús es, pues, una realidad muy grave. Nadie puede decir , sin correr el riesgo de contradecir al mismo Jesús, que no existe. Pero hay que entender al mismo tiempo que Dios ha venido "para salvarnos", perdonándonos los pecados y haciendo de cada uno de nosotros, por ese perdón, una creación nueva: "Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan." Jesús es el buen pastor, que va a buscar a la oveja perdida y la lleva sobre sus hombros. Muriendo en la Cruz, Jesús dijo al buen ladrón: "En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el Paraíso." (Lucas, cap 23, v. 42)

EL PURGATORIO


La sabiduría popular dice: "No se va al Cielo así como así..." ¿Quién puede decir que siempre ha actuado bien en todas las circunstancias de su vida? Pocos de entre nosotros... Es la historia de esa mujer, sorprendida en flagrante delito de adulterio, que llevan ante Jesús. "Tiene que ser lapidada según la ley de Moisés, dicen los acusadores a Jesús. Y Tú, ¿qué piensas? Que aquel de entre vosotros que no tenga pecado le tire la primera piedra", les responde Jesús. ¡Un momento de silencio, muy pesado! Después, uno a uno, se van, "comenzando por los más viejos", comenta el autor del relato evangélico.

■ Dios es Amor y su reino, el "paraíso" o el "Cielo", es un Reino de amor. La mayoría de nosotros necesitaremos ser purificados, es decir, llegar a ser completamente aptos para vivir ese amor. Sin odio, sin envidia, sin violencia, sin rencor... La felicidad no tiene otro sentido. ¿Pero estamos preparados, al final de nuestra vida, a entrar de manera resuelta en esta luz de amor y de bondad que irradia de Dios sobre todos los bienaventurados?

"Para aquellos que, en el momento de su muerte, se encuentren en condición de apertura a Dios, pero de manera imperfecta, el camino hacia la plena bienaventuranza exige una purificación que la fe de la Iglesia ilustra a través de la doctrina del purgatorio." (Juan Pablo II, audiencia del 4 de agosto de 1999; cf Catecismo de la Iglesia católica, n° 1030-1032)

■ El purgatorio es una purificación, un "ajuste" en el amor. No es, de ninguna manera, una nueva vida. El purgatorio no es un lugar, es una transformación: el encuentro con Dios exige de nosotros que todo traza de unión al mal, al "no-amor", desaparezca. Esta purificación, es Jesucristo el que la realiza, y no nosotros. Pero por nuestras oraciones, nuestros actos de caridad, podemos ser asociados a Jesucristo en esta purificación de los difuntos. Es el sentido de la oración, de la petición de indulgencias y de las misas ofrecidas por los difuntos. ¡No es que Dios no pueda hacer esta purificación sin nosotros! Pero nos propone asociarnos a ella con un amor activo.

■ En cuanto a las almas del purgatorio - en estado de purificación- no están excluídas de la comunidad. Forman parte, en el "cuerpo místico de Cristo", de la "comunión de los santos". Ellas también pueden rezar por nosotros. Hay, por tanto, una verdadera solidaridad entre el Cielo, el purgatorio y los que viven en la tierra.

No es de la parte de Dios de donde faltara la misericordia. Tenemos la firme esperanza de que el Cielo estará bien lleno.

Ver

lunes, 15 de enero de 2007

ROSARIO DE LAS SANTÍSIMAS LLAGAS DE JESÚS.


Fue nuestro Señor mismo quien enseñó estas invocaciones a una humilde hermana del Monasterio de la Visitación de Santa María de Chambery (Francia), sor María Marta Chambón que falleció el 21 de marzo de 1907.

Este rosario fue aprobado por el Papa San Pío X.

Se reza con un rosario común.

Al comenzar decimos:

– Oh! Jesús, Redentor Divino, sé misericordioso con nosotros y con el mundo entero.

– Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.

– Perdón y misericordia, Jesús mío cúbrenos de los peligros con tu preciosa Sangre.

– Eterno Padre, ten misericordia de nosotros por la Sangre de Jesucristo, tu único Hijo.

En las cuentas del Padrenuestro se dice:

Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.

En las cuentas del Avemaría se dice:

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de tus Santas Llagas.

Al terminar el rosario se dice tres veces:

Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.


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PROMESAS que nuestro Señor se dignó hacer a sor María Marta a favor de las almas que recen estas invocaciones.



Escuchemos al Divino Maestro:

“El camino de mis Llagas es tan sencillo y fácil para ir al cielo”.

“Deseo las súplicas de ustedes”

“Todas las palabras que se dicen con motivo de mis Santas Llagas me causan placer, un placer indecible... ¡las cuento todas!...”

“Con mis Llagas ganan mucho y sin fatiga”.

“De mis Llagas salen frutos de santidad”.

“Concederé todo cuanto me pidan con la invocación de mis Santas Llagas”.

“Todo lo obtendrán por mis Llagas, porque es el mérito de mi Sangre, que es de un valor infinito”.

“Con mis Llagas y mi Corazón pueden conseguirlo todo”.

“El que esté necesitado que venga con fe y confianza, que saque constantemente del tesoro de mi Pasión y de los agujeros de mis Llagas”.

“Debes repetir con frecuencia cerca de los enfermos esta invocación: Jesús mío, perdón y misericordia, por los méritos de tus Santas Llagas. Esta oración aliviará a su alma y a su cuerpo. Muchas personas experimentarán la eficacia de esta aspiración”.

“El pecador que dijese la oración siguiente: Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas, obtendrá su conversión”.

“Ofréceme a menudo estas dos jaculatorias que te he enseñado, para ganarme pecadores, porque tengo 'hambre' de almas”.

“Mis Santas Llagas son un bálsamo reconfortante en el sufrimiento”.

“Mis Llagas curarán las vuestras”.

“No habrá muerte para el alma que espere en mis Llagas; ellas dan la verdadera vida”.

“Las Santas Llagas tienen un poder maravilloso para la conversión de los pecadores”.

“Por mis Llagas pueden desarmar mi justicia”.

“Mis Llagas cubrirán todas vuestras faltas”.

“Deseo que los sacerdotes den estas aspiraciones de mis Llagas, con frecuencia a sus penitentes en el Santo Tribunal”.

“Mis Llagas los salvarán a ustedes infaliblemente. Ellas salvarán el mundo”.

“La oración a las Santas Llagas lo comprende todo”.

“El alma que durante su vida ha honrado y aplicado las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, y las ha ofrecido al Padre Eterno por las almas del Purgatorio, será acompañada en el momento de la muerte por la Santísima Virgen y los ángeles. Nuestro Señor en la Cruz, resplandeciente de gloria, la recibirá y la coronará”.

“Hija mía, cada vez que ustedes ofrecen a mi Padre los méritos de mis divinas Llagas, adquieren una fortuna inmensa”.

“Por mis Santas Llagas pueden merecer y obtener lo que sea conveniente para todas sus necesidades, sin detallarlas”.

“Las Santas Llagas dan valor a todo”.

“Los que honren mis Llagas tendrán un verdadero conocimiento de Jesucristo”.

“Las almas que oran con humildad y meditan mi Pasión, tendrán una participación en la Gloria de mis divinas Llagas, recibirán una hermosura y una gloria deslumbradora”.

“Así como hay un ejército levantado para el mal, hay también un ejército levantado por Mí”.

“Con estas invocaciones son más poderosos que un ejército para detener a mis enemigos”.

“El rosario de la Misericordia hace contrapeso a mi justicia... detiene mi castigo”.

"Muchos experimentarán la eficacia de esta aspiración: Jesús mío, perdón y misericordia, por los méritos de tus Santas Llagas".

"Las Santas Llagas satisfacen y aseguran el adelanto espiritual".

"El poder está en mis Llagas, con ellas se hacen poderosos".

"Las Santas Llagas son el tesoro de los tesoros para las almas del purgatorio".

"Cada vez que miren al divino crucificado con un corazón puro, obtendrán la libertad de cinco almas del purgatorio: una en cada fuente (cada Llaga de las manos, pies y el costado)".

"Obtendrán también, si el corazón de vosotros es puro y desprendido, el mismo favor en cada estación, por los méritos de cada una de mis Llagas".

"La riqueza de vosotros es mi Santa Pasión".

"Las antas Llagas dan omnipotencia sobre Dios".

"En verdad esta oración no es de la tierra sino del cielo... y puede obtenerlo todo".

"Mis Santas Llagas sostienen el mundo. Pídanme de amarlas constantemente, porque son fuente de todas las gracias. Hay que invocarlas con frecuencia y atraer al prójimo para imprimir la devoción en las almas".

Cuando tengan penas que soportar, llévenlas prontamente a mis Llagas y serán mitigadas".

"Por cada palabra que pronuncian del rosario de las Llagas, yo dejo caer una gota de mi Sangre sobre el alma de un pecador"

“Es necesario propagar esta devoción”.

sábado, 6 de enero de 2007

¡BENDICE, ALMA MÍA, AL SEÑOR!
SALMO 102
Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios.

El perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
el rescata tu vida de la fosa,
y te colma de gracia y de ternura;
el sacia de bienes tus anhelos,
y como un águila
se renueva tu juventud.

El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos;
enseñó sus caminos a Moisés
y sus hazañas a los hijos de Israel.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo;
no nos trata como merecen
nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.

Como un padre
siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles;
porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos barro.

Los días del hombre
duran lo que la hierba,
florecen como flor del campo,
que el viento la roza, y ya no existe,
su terreno no volverá a verla.

Pero la misericordia del Señor
dura siempre,
su justicia pasa de hijos a nietos:
para los que guardan la alianza
y recitan y cumplen sus mandatos.

El Señor puso en el cielo su trono,
su soberanía gobierna el universo.
bendecid al Señor, ángeles suyos,
poderosos ejecutores de sus órdenes,
prontos a la voz de su palabra.

Bendecid al Señor, ejércitos suyos,
servidores que cumplís sus deseos.
Bendecid al Señor, todas sus obras,
en todo lugar de su imperio.

¡Bendice, alma mía, al Señor!
CONTRA LA VIOLENCIA DE LOS CALUMNIADORES
SALMO 51
¿Por qué te glorías de la maldad
y te envalentonas contra el piadoso?
Estás todo el día maquinando injusticias,
tu lengua es navaja afilada,
autor de fraudes;

prefieres el mal al bien,
la mentira a la honradez;
prefieres las palabras corrosivas,
lengua embustera.

Pues Dios te destruirá para siempre,
te abatirá y te barrerá de tu tienda;
arrancará tus raíces
del suelo vital.

Lo verán los justos, y temerán,
y se reirán de él:
"mirad al valiente
que no puso en Dios su apoyo,
confió en sus muchas riquezas,
se insolentó en sus crímenes".

Pero yo, como verde olivo,
en la casa de Dios,
confío en la misericordia de Dios
por siempre jamás.

Te daré siempre gracias
porque has actuado;
proclamaré delante de tus fieles:
"Tu nombre es bueno".

SALMOS PENITENCIALES


ORACIÓN DEL AFLIGIDO QUE ACUDE A DIOS
SALMO 6

Señor, no me corrijas con ira,
no me castigues con cólera.
Misericordia, Señor, que desfallezco;
cura, Señor, mis huesos dislocados.
Tengo el alma en delirio,
y tú, Señor, ¿hasta cuando?

Vuélvete, Señor, liberta mi alma,
sálvame por tu misericordia.

Porque en el reino de la muerte nadie te invoca,
y en el abismo, ¿quién te alabará?

Estoy agotado de gemir:
de noche lloro sobre el lecho,
riego mi cama con lágrimas.
Mis ojos se consumen irritados,
envejecen por tantas contradicciones.

Apartaos de mí, los malvados,
porque el Señor ha escuchado mis sollozos;
el Señor ha escuchado mi súplica,
el Señor ha aceptado mi oración.

Que la vergüenza abrume a mis enemigos,
que avergonzados huyan al momento.


ABANDONO CONFIADO EN LOS BRAZOS DE DIOS
SALMO 130

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad;
sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre.

Espere Israel en el Señor
ahora y por siempre.

¡BENDICE, ALMA MÍA, AL SEÑOR!
SALMO 102

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios.

El perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
el rescata tu vida de la fosa,
y te colma de gracia y de ternura;
el sacia de bienes tus anhelos,
y como un águila
se renueva tu juventud.

El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos;
enseñó sus caminos a Moisés
y sus hazañas a los hijos de Israel.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo;
no nos trata como merecen
nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.

Como un padre
siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles;
porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos barro.

Los días del hombre
duran lo que la hierba,
florecen como flor del campo,
que el viento la roza, y ya no existe,
su terreno no volverá a verla.

Pero la misericordia del Señor
dura siempre,
su justicia pasa de hijos a nietos:
para los que guardan la alianza
y recitan y cumplen sus mandatos.

El Señor puso en el cielo su trono,
su soberanía gobierna el universo.
bendecid al Señor, ángeles suyos,
poderosos ejecutores de sus órdenes,
prontos a la voz de su palabra.

Bendecid al Señor, ejércitos suyos,
servidores que cumplís sus deseos.
Bendecid al Señor, todas sus obras,
en todo lugar de su imperio.

¡Bendice, alma mía, al Señor!


CONTRA LA VIOLENCIA DE LOS CALUMNIADORES
SALMO 51

¿Por qué te glorías de la maldad
y te envalentonas contra el piadoso?
Estás todo el día maquinando injusticias,
tu lengua es navaja afilada,
autor de fraudes;

prefieres el mal al bien,
la mentira a la honradez;
prefieres las palabras corrosivas,
lengua embustera.

Pues Dios te destruirá para siempre,
te abatirá y te barrerá de tu tienda;
arrancará tus raíces
del suelo vital.

Lo verán los justos, y temerán,
y se reirán de él:
"mirad al valiente
que no puso en Dios su apoyo,
confió en sus muchas riquezas,
se insolentó en sus crímenes".

Pero yo, como verde olivo,
en la casa de Dios,
confío en la misericordia de Dios
por siempre jamás.

Te daré siempre gracias
porque has actuado;
proclamaré delante de tus fieles:
"Tu nombre es bueno".

SÚPLICA DE UN ENFERMO
SALMO 38

Yo me dije: "vigilaré mi proceder,
para que no se me vaya la lengua;
pondré una mordaza a mi boca
mientras el impío esté presente".

Guardé silencio resignado,
no hablé con ligereza;
pero mi herida empeoró,
y el corazón me ardía por dentro;
pensándolo me requemaba,
hasta que solté la lengua.

Señor, dame a conocer mi fin
y cuál es la medida de mis años,
para que comprenda lo caduco que soy".

Me concediste un palmo de vida,
mis días son nada ante ti;
el hombre no dura más que un soplo,
el hombre pasa como una sombra,
por un soplo se afana,
atesora sin saber para quien.

Y ahora, Señor, ¿qué esperanza me queda?
Tú eres mi confianza.
Líbrame de mis inquietudes,
no me hagas la burla de los necios.

Enmudezco, no abro la boca,
porque eres tú quien lo ha hecho.
Aparta de mí tus golpes,
que el ímpetu de tu mano me acaba.

Escarmientas al hombre
castigando su culpa;
como una polilla roes sus tesoros;
el hombre no es más que un soplo.

Escucha, Señor, mi oración,
haz caso de mis gritos,
no seas sordo a mi llanto;

porque yo soy huésped tuyo,
forastero como todos mis padres.
Aplácate, dame respiro,
antes de que pase y no exista.

HIMNO AL PODER Y A LA PROVIDENCIA DE DIOS
SALMO 32

Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones:

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
el ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra.

La palabra del Señor hizo el cielo;
el aliento de su boca, sus ejércitos;
encierra en un odre las aguas marinas,
mete en un depósito el océano.

Tema al Señor la tierra entera,
tiemblen ante El los habitantes del orbe:
porque El lo dijo, y existió,
El lo mandó y surgió.

El Señor deshace los planes de las naciones,
frustra los proyectos de los pueblos;
pero el plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que El se escogió como heredad.

El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres;
Desde su morada observa
a todos los habitantes de la tierra:
El modeló cada corazón,
y comprende todas sus acciones.

No vence el rey por su gran ejército,
no escapa el soldado por su mucha fuerza,
nada valen sus caballos para la victoria,
ni por su gran ejército se salvan.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre.

Nosotros aguardamos al Señor:
El es nuestro auxilio y escudo;
con El se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos.

Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.


ORACIÓN DEL AFLIGIDO QUE ACUDE A DIOS
SALMO 6

Señor, no me corrijas con ira,
no me castigues con cólera.
Misericordia, Señor, que desfallezco;
cura, Señor, mis huesos dislocados.
Tengo el alma en delirio,
y tú, Señor, ¿hasta cuando?

Vuélvete, Señor, liberta mi alma,
sálvame por tu misericordia.

Porque en el reino de la muerte nadie te invoca,
y en el abismo, ¿quién te alabará?

Estoy agotado de gemir:
de noche lloro sobre el lecho,
riego mi cama con lágrimas.
Mis ojos se consumen irritados,
envejecen por tantas contradicciones.

Apartaos de mí, los malvados,
porque el Señor ha escuchado mis sollozos;
el Señor ha escuchado mi súplica,
el Señor ha aceptado mi oración.

Que la vergüenza abrume a mis enemigos,
que avergonzados huyan al momento.