JESUS QUE TE MIRE MUCHAS VECES PARA DARME CUENTA DE LO QUE ME AMAS

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PULSAR Y RECITAR LAS ORACIONES Y LAS PROMESAS DE JESÚS

CALENDARIO 2017

CALENDARIO 2017

jueves, 10 de diciembre de 2015

JESÚS AMADO


JESÚS AMADO

¡Jesús Amado! Qué conoces cada recoveco de mi corazón, Y su latido, y su quejido, Su añoranza del tiempo perdido.
Quiero llamar Tu atención si es posible, Para que mi pobre lamento sea oído, Y enderezcas lo torcido.
Hagas brillar lo entumecido, Y aparezcas, si estás escondido. Devuélveme la inocencia perdida, quiero restaurarme, por tantas ofensas.
Quiero pagar mis deudas, cometidas Por tantos apegos desordenados, quiero, que no me sueltes de Tu Mano, Y en Tu Presencia Te lo Pido, lo más cerca posible. Yo sé que me estás mirando… Y siento, cuanto he abusado de Tu Clemencia, Cuanto he pecado, y he faltado a Tu Amor; a ese Amor, incondicional que me has dado, Y he faltado a mis Hermanos. Te pido sinceramente perdón, perdón… ¡Perdóname! Devuélveme la inocencia perdida, auméntame la fe, acógeme en Tu Regazo, Y mi amor, será trasformado; mi corazón, se hará más grande, Para amarte en mis hermanos. Para amarte en el Corazón de tu Madre, haz que me guíe, y me limpie con su Manto, Y me Abra sus Brazos, para Seguir Amándote.


Por Mercedes Ramos

lunes, 7 de diciembre de 2015

CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN INMACULADA CONCEPCIÓN


Oh Madre Reina de nuestros corazones. ¡Virgen Inmaculada Concepción! Yo me consagro a ti en este día prometo ser instrumento de definición del camino a tu amadísimo hijo, y pongo a tu servicio todo mi cuerpo, mi energía, mi alma y en fin, todo cuanto poseo para peregrinar hacia la plenitud viviendo en tus virtudes, promulgando tu nombre como Madre del verdadero camino hacia el Padre. Amén.
PALABRAS A LA
VIRGEN MARÍA

Que bonito sería
si nadie te rechazara,
si todo el mundo te amara,
a ti Virgen María;
y en cada amanecer todos
te saludaran con el Ave María.
¡Qué bonito sería!
Y al anochecer
en todos los hogares,
rezando el rosario,
juntos en familia...
¡Qué bonito.
qué bonito sería!
Pero por desgracia,
tantos te rechazan
y hasta te calumnian
y creen que con eso
dan honor a Dios,
y van por el mundo
con la frente en alto,
repitiendo a voces...
¡Señor, Señor...
contigo todo,
pero con tu madre NO!
Si pudieran contemplar
cara a cara al Señor,
en ella encontrarían
una queja de dolor
y llegaría a sus oídos
el eco triste de su voz...
¿Por qué se empeñan
en separarnos a los dos,
si donde se encuentra ella,
allí me encontraré YO?...
¿Por qué me la hieren tanto,
no comprenden mi dolor...
si ella me llevó en su vientre;
con su sangre me alimentó?
Su corazón y el mío
son un mismo corazón...
si la desprecian a Ella,
el despreciado soy Yo.

martes, 1 de diciembre de 2015

Cuatro cosas que producen una profunda Paz



CRISTO: Hijo, voy ahora a enseñarte el camino de la paz y de la libertad verdadera.

El DISCÍPULO: Haz lo que dices, Señor, con gusto te escucho.

CRISTO: Procura, hijo mío hacer la voluntad ajena más bien que la propia.

Elige siempre tener menos, más bien que más.
Busca siempre el lugar más bajo y estar debajo de todos.
Desea siempre y pide siempre que la voluntad de Dios se cumpla en ti perfectamente.
Mira, un hombre así entró ya en el reino de la paz y del reposo.
EL DISCÍPULO: Pocas palabras, Señor; pero ¡Cuánta perfección contienen! frases  cortas, pero de sentido profundo y abundante fruto.
Si fielmente las guardara, no me turbaría tan fácilmente.
Porque siempre que estoy turbado y triste, hallo no haber seguido esas máximas. Pero tú, que todo lo puedes, y quieres siempre mi progreso espiritual, dame más copiosa gracia para seguir tus consejos y alcanzar mi salvación.
“Señor y Dios mío, no te alejes de mí; ven a ayudarme, Dios mío” (Sal 70. 12), porque me han asaltado pensamientos diversos y grandes temores que angustian mi alma.
¿Cómo saldré sin heridas de este combate? ¿Cómo los venceré?
Y tú me respondes: “Yo marcharé delante de ti y a los arrogantes de la tierra humillaré (Is 45,2). Abriré las puertas de esa cárcel, y secretos misteriosos te revelaré”
Señor, haz lo que me dices, y que todos los malos pensamientos huyan ante ti.
Ésta es mi esperanza y único consuelo: en toda tribulación refugiarme en ti; en ti poner toda mi confianza, invocarte desde el fondo de mi corazón, esperando con paciencia hasta que me consueles.
¡Oh, amable Jesús! Alúmbrame con los rayos de la luz espiritual, y arroja de la morada de mi corazón todas sus tinieblas.
Reprime mis muchas distracciones; quebranta la furia de mis violentas tentaciones.
Señor, defiéndeme con la fuerza de tu brazo, doma estas bestias feroces, mis pasiones que a placeres falaces me arrastran; para que viva en paz bajo tu protección, y el santuario de mi alma, la conciencia pura, resuene con himnos de gloria.
Manda a las tempestades y a los vientos. Dile al mar: “Cálmate”, y al aquilón:“No soples más”, y habrá luego gran serenidad.
“Derrama tu luz y tu verdad” (Sal 43, 3) sobre la tierra para que la alumbren, porque soy tierra estéril y obscura cuando tú no me iluminas.
De lo alto derrama sobre mí tu gracia. Baña de celestial rocío mi corazón. Riega con el agua del fervor la tierra de mi espíritu para que rinda buenos y excelentes frutos.
Eleva mi alma oprimida por el peso terrible de mis pecados. Dirige al cielo todos mis suspiros, para que  probada la dulzura celestial, me den náuseas los pensamientos terrenales.
Arrebátame, arráncame de todos los fugaces consuelos de las criaturas, porque ninguna cosa creada puede llenar plenamente mis deseos, ni consolarme.
Úneme a ti con el lazo irrompible del amor, porque a quien te ama le bastas tú sólo, y sin ti, todas las cosas son vacías.
Tomás de Kempis



domingo, 1 de noviembre de 2015

NUESTROS DIFUNTOS
























 La Virgen de los Dolores, nos acompaña en este trance, pues Ella pasó por el viendo a su Hijo morir. Le pidamos  ayuda y nos acompañará dándonos conformidad en la voluntad de Dios.

"Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios", decía San Agustín. Cada 2 de noviembre la Iglesia recuerda con mucho cariño a los fieles difuntos y por ello te recomendamos estas oraciones por las almas de tus familiares que ya partieron a la Casa del Padre.
Por un niño
Señor, tú que conoces nuestra profunda tristeza por la muerte del (de la) niño(a) N., concede a quienes acatamos con dolor tu voluntad de llevártelo(a), el consuelo de creer que vive eternamente contigo en la gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Por un joven
Concede, Señor, la felicidad de la gloria eterna a tu siervo(a) N. a quien has llamado de este mundo cuando el vigor de la juventud embellecía su vida corporal; muestra para con él (ella) tu misericordia y acógelo(a) entre tus santos en el canto eterno de tu alabanza. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por los padres y abuelos
¡Oh Dios! Nos mandaste honrar padre y madre. Por tu misericordia, ten piedad de mi padre (madre) y no recuerdes sus pecados. Que yo pueda verlo (la) de nuevo en el gozo de eterno fulgor. Te lo pido por Cristo nuestro Señor. Amén.

En caso de accidente o suicidio
Escucha, Señor, las súplicas de tu pueblo unidas a las lágrimas de dolor que sentimos por la muerte inesperada de nuestro(a) hermano(a) N., y haz que alcance tu misericordia y goce para siempre de la luz de aquella patria en que no hay más sufrimiento ni muerte. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Oración en el cementerio el día de los fieles difuntos
La costumbre de visitar los cementerios el día de difuntos es una buena oportunidad para orar por ellos y afirmar nuestra fe en la resurrección. Proponemos para esta ocasión la siguiente celebración.

A/. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. T/. Amén.
A/. Bendigamos al Señor que, por la resurrección de su Hijo, nos ha hecho nacer a una esperanza viva. T/. Bendito seas por siempre, Señor.

A/. Hermanos: Todos tenemos familiares y amigos que han muerto. Hoy los recordamos a ellos y a todos los que han fallecido y los encomendamos a la misericordia de Dios. En este cementerio nos unimos para afirmar nuestra fe en Cristo que ha vencido la muerte y nuestra esperanza de que él vencerá también nuestra muerte y nos reunirá con nuestros seres queridos en su reino de gloria. Que esta celebración nos anime a ser fieles al Señor y a seguir los buenos ejemplos que nuestros familiares nos dejaron en su vida. Comencemos reconociendo nuestros pecados ante el Señor (momentos de silencio).

Tú que resucitaste a Lázaro del sepulcro, SEÑOR, TEN PIEDAD.
Tú que has vencido la muerte y has resucitado, CRISTO, TEN PIEDAD.
Tú que nos has prometido una vida eterna contigo, SEÑOR, TEN PIEDAD.

A/. El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. T/: Amén.

L/. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (6, 3-4. 8-9).
“Hermanos: Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo, fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva... Por tanto, si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él”. Palabra de Dios. T/. Te alabamos, Señor.

A/. Hermanos: Invoquemos con fe a Dios Padre todopoderoso que resucitó de entre los muertos a su Hijo Jesucristo para la salvación de todos.

Para que afiance al pueblo cristiano en la fe, la 28 esperanza y el amor, roguemos al Señor. Todos: TE LO PEDIMOS, SEÑOR.

Para que libere al mundo entero de todas sus injusticias, violencias y signos de muerte, roguemos al Señor.

Para que acoja e ilumine con la claridad de su rostro a todos los que han muerto en la esperanza de la resurrección, roguemos al Señor.

Para que reciba en su reino a N. y N. (se pueden decir nombres) y a todos los difuntos de nuestras familias, roguemos al Señor.

Para que nuestra visita y nuestras ofrendas de flores, velas y comida sean signos de nuestra fe en la vida más allá de la muerte, roguemos al Señor.

Para que la fe en Cristo mueva nuestros corazones para dar frutos de solidaridad y de justicia, roguemos al Señor.

A/. Oremos, hermanos, como Jesús mismo nos enseñó.

T/. Padre nuestro... Dios te salve María... Gloria al Padre...

A/. El Dios de todo consuelo, que con amor inefable creó al hombre y en la resurrección de su Hijo ha dado a los creyentes la esperanza de resucitar, derrame sobre nosotros su bendición. T/. Amén.

A/. Él nos conceda el perdón de nuestras culpas a los que vivimos en este mundo y otorgue a los que han muerto el lugar de la luz y de la paz. T/. Amén.

A/. Y a todos nos conceda vivir eternamente felices con Cristo, al que proclamamos resucitado de entre los muertos. T/. Amén.

A/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. T/. Amén.

A/. Dales, Señor, el descanso eterno T/. Y brille para ellos la luz perpetua.

A/. Que las almas de todos los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz. T/. Amén.


viernes, 11 de septiembre de 2015

ROSARIUM BEATAE MARIAE VIRGINIS



00407-n-4009-aosta-2009
Mysteria Gaudii
Introductio
V. Deus in adiutórium meum inténde
R. Dómine, ad adiuvándum me festina
Gloria Patri
Gloria Patri, et Filio, et Spirítui Sancto.
Sicut erat in principio, et nunc, et semper,
Et in saecula saeculórum. Amen.
Primum mysterium: Angelus Dómini nuntiávit Mariae
Pater Noster
Pater noster, qui es in caelis: sanctificétur nomen tuum;
Advéniat regnum tuum; fiat volúntas tua, sicut in caelo et in terra.
Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie;
Et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttumus debitóribus nostris;
Et ne nos indúcas in tentatiónem, sed líbera nos a malo.
Ave Maria (10)
Ave Maria, grátia plena, Dóminus tecum;
Benedícta tu in mulieribus,
Et bendíctus fructus ventris tui, Iesus.
Sancta María, Mater Dei,
Ora pro nobis peccatóribus,
Nunc et in hora mortis nostrae.
Gloria Patri
Gloria Patri, et Filio, et Spirítui Sancto.
Sicut erat in principio, et nunc, et semper,
Et in saecula saeculórum. Amen.
Secundum mysterium: María Elísabeth vísitat
1 PATER NOSTER – 10 AVE MARIA – 1 GLORIA
Tertium mysterium: Iesus in Béthleem náscitur
1 PATER NOSTER – 10 AVE MARIA – 1 GLORIA
Quartum mysterium: Puer Iesus in templo praesentátur
1 PATER NOSTER – 10 AVE MARIA – 1 GLORIA
Quintum mysterium: Puer Iesus in templo invenítur
1 PATER NOSTER – 10 AVE MARIA – 1 GLORIA
Salve Regina
Salve Regina, mater misericódiae; vita, dulcédo et spes nostra, salve.
Ad te clamámus, éxsules filii Hévae; ad te suspirámus, geméntes et fléntes in hac lacrimárum valle.
Éia érgo, Advocáta nostra, íllos túos misericórdes oculos ad nos convérte.
Et Iesum, benedíctum fructum ventris tui, nobis post hoc exsílium osténde.
O clémens, o pia, o dulcis Virgo Maria.
Litaniae Lauretanae
Kyrie, eléison.
Christe, eléison.
Kyrie, eléison.
Christe, áudi nos.
Christe, exáudi nos.
Páter de caelis, Deus,
Fíli, Redémptor mundi, Deus,
Spíritus Sáncte, Deus,
Sancta Trínitas, únus Deus,
Sancta Maria,
Sancta Déi Génitrix,
Sancta Vírgo Vírginum,
Mater Christi,
Mater Ecclesiae,
Mater Divínae gratiae
Mater purissima,
Mater castissima,
Mater inviolata,
Mater intemerata,
Mater amabilis,
Mater admirabilis,
Mater boni consílii,
Mater Creatóris,
Mater Salvatóris,
Virgo prudentissima,
Virgo veneranda,
Virgo praedicanda,
Virgo pótens,
Virgo clémens,
Virgo fidélis,
Spéculum iustítiae,
Sédes sapiéntiae,
Causa nóstrae laetítiae,
Vas spirituale,
Vas honorabile,
Vas insígne devotiónis,
Rosa mystica,
Turris Davídica,
Turris ebúrnea,
Domus áurea,
Foéderis arca,
Iánua caeli,
Stella matutina,
Sálus infirmórum,
Refúgium peccatórum,
Consolatrix afflictórum,
Auxílium Christianórum,
Regina Angelórum,
Regina Patriarchárum,
Regina Prophetárum,
Regina Apostolórum,
Regina Mártyrum,
Regina Confessórum,
Regina Vírginum,
Regina Sanctorum ómnium,
Regina sine labe originali concepta,
Regina in caelum assúmpta,
Regina Sanctíssimi Rosarii,
Regina familiae,
Regina pacis,
Ágnus Dei,
qui tóllis peccáta múndi,
Ágnus Dei,
qui tóllis peccáta mundi,
Ágnus Dei, qui tóllis peccata mundi,
Ora pro nobis, Sancta Dei Génitrix,
ut digni efficiamur promissionibus Christi.
Orémus
Deus, cuius Unigénitus per vitam, mortem et resurrectionem suam nobis salutis aeternae praemia comparavit: concede, quaesumus, ut, haec mysteria sactissimo Beatae Mariae Virginis Rosario recoléntes, et imitémur quod continent, et quod prmittunt, assequamur.
Per Christum Dóminum nostroum.
Amen
Dóminus vobiscum
Et cum spiritu tuo
Sit nomen Dómini benedictum
Ex hoc nunc et usque in saeculum
Adiutorium nostrum in nomine Dómine
Qui fecit caelum et terram
Benedicat vos omnipotens Deus,
Pater, et Filius, et Spiritus Sanctus. Amen

lunes, 6 de julio de 2015

SEÑOR MI DIOS





Señor, mi Dios,

déjame contemplar Tu Rostro.

Deja regocijarme en Tu Nombre.

Bendíceme con Tu Misericordia.

Instrúyeme con Tu Espíritu.

Elévame con Tu Palabra.

Ayúdame con Tu Promesa.

Guíame con Tu Verdad.

Apóyame con Tu Justicia.

Y bendito seas Tú, Señor, por siempre,

pues Tú eres bondadoso y verdadero para todos. 
  

Corazón de Jesús, hoguera ardiente de caridad. 
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad. 
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, 
ten misericordia de nosotros. 
¡Amén!

viernes, 3 de julio de 2015

ORACIONES MÍSTICAS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


ORACIÓN PARA VENCER A SATANÁS Y SUS AGENTES
(5 Julio, 1998)

“No deben temer por los numerosos agentes del enemigo. Hijos, simplemente ofrezcan las Llagas, Dolores, y la Sangre de Mi mano izquierda por su caída; los verán desaparecer como cenizas”
¡Todos ustedes, gran número de enemigos de la Santa Muerte de mi Señor Jesucristo en la Cruz del Calvario, príncipe de las tinieblas y la iniquidad, padre de los mentirosos! Yo me apoyo en la muerte de mi Señor Jesucristo, y ofrezco Sus dolores, Llagas, y la Preciosa Sangre de Su mano izquierda al Padre Eterno, por vuestra caída, destrucción y castigo.
¡Sangre Preciosa de mi Señor Jesucristo – reina en mí y en las vidas de todos los hombres! Amén

ORACIÓN PARA LA PROTECCIÓN Y UNIDAD DEL REBAÑO

(6 Julio, 1998)
Padre Eterno, yo te ofrezco todas las Llagas, Dolores, y la Preciosa Sangre de los Sagrados Pies de Tu Hijo, Nuestro Señor y Maestro, por todos Tus hijos que están vagando como ovejas sin pastor por este bosque tenebroso. Protégelos de los depredadores salvajes y dales la paz para que sean uno, y unidos lo mismo que el clavo unió los Pies de mi Señor y Salvador Jesucristo.
¡Preciosa Sangre de Jesucristo, reina por siempre! Amén

ORACIÓN PARA REFUGIARSE EN EL SAGRADO COSTADO DE JESUCRISTO

(7 Julio, 1998)
¡Oh Padre Amado, Dios de Abraham, Isaac y Jacob, que protegiste a los antiguos israelitas bajo Tus santas alas, en la aridez del frío y en el cálido desierto; te ofrezco la santa muerte de mi Maestro y Salvador Jesucristo por la protección de Tu pueblo, que está disperso por todo el mundo. Que la Sangre y el Agua nos laven y fortalezcan, nos guarden y purifiquen para que encontremos refugio en el Sagrado Costado de Tu Hijo, que está abierto para todos los hombres.
¡Sagrado Costado de Jesucristo, sé mi refugio seguro! Amén. 


viernes, 26 de junio de 2015

El alma que las reza no sufrirá ningún Purgatorio.



Estas oraciones, como le han sido dadas por el Señor a Santa Brígida de Suecia, deben rezarse durante 12 años. Él le prometió a todo el que las rezara las cinco gracias mencionadas más abajo. En caso de que la persona que las rece muera antes de que pasen los doce años, el Señor aceptará estas oraciones como si se hubieran rezado en su totalidad. Si se salteara un día o un par de días con justa causa, podrán ser compensados luego.
Esta devoción ha sido declarada buena y recomendada tanto por el Sacro Collegio de Propaganda Fidei, como por el Papa Clemente XII. Y el Papa Inocencio X confirmó esta revelación como venida del Señor.


PROMESAS:

1) El alma que las reza no sufrirá ningún Purgatorio.
2) El alma que las reza será aceptada entre los mártires como si hubiera derramado su propia sangre por la fe.
3) El alma que las reza puede elegir a otros tres a quienes Jesús mantendrá luego en un estado de gracia suficiente para que se santifiquen.
4) Ninguno de las cuatro generaciones siguientes al alma que las reza se perderá.
5) El alma que las reza será consciente de su muerte un mes antes de que ocurra.

PADRE NUESTRO Y CREDO

* * *
  Oh Jesús, ahora deseo rezar la oración del Señor siete veces junto con el amor con que Tú santificaste esta oración en Tu corazón. Tómala de mis labios hasta Tu Sagrado Corazón. Mejórala y complétala para que le brinde tanto honor y felicidad a la Trinidad en la tierra como Tú lo garantizaste con esta oración. Que ésta se derrame sobre Tu santa humanidad para la glorificación de Tus dolorosas heridas y la preciosísima Sangre que Tú derramaste de ellas.

1) LA CIRCUNCISIÓN
Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, Te ofrezco las primeras heridas, los primeros dolores y el primer derrame de sangre como expiación de los pecados de mi infancia y de toda la humanidad, como protección contra el primer pecado mortal, especialmente entre mis parientes.
Padre Nuestro. Ave María, y Gloría.


2) LA AGONÍA DE JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS
Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco el intenso sufrimiento del Corazón de Jesús en el Huerto de los Olivos y cada gota de su sudor de sangre como expiación de mis pecados del corazón y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el amor divino y fraterno.
Padre Nuestro. Ave María, y Gloría.

 3) LA FLAGELACIÓN
Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las muchas miles de heridas, los terribles dolores y la precisísima sangre de la flagelación como expiación de mis pecados de la carne y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y la preservación de la inocencia, especialmente entre mis parientes.
Padre Nuestro. Ave María, y Gloría.

4) LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las heridas, los dolores y la preciosísima sangre de la sagrada cabeza de Jesús luego de la coronación de espinas, como expiación de mis pecados del espíritu y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el reino de Cristo aquí en la tierra.
Padre Nuestro. Ave María, y Gloría.

5) CARGANDO LA CRUZ
Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco los sufrimientos en el camino a la cruz, especialmente la santa herida en su hombro y su preciosísima sangre como expiación de mi negación de la cruz y la de toda la humanidad, todas mis protestas contra tus planes divinos y todos los demás pecados de palabra, como protección contra tales pecados y para un verdadero amor a la cruz.

Padre Nuestro. Ave María, y Gloría.

6) LA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS
Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco a tu Hijo en la cruz, cuando lo clavaron y lo levantaron, las heridas en sus manos y pies y los tres hilos de la preciosísima sangre que derramó allí por nosotros, las extremas torturas del cuerpo y del alma, su muerte preciosa y su renovación no sangrienta en todas las santas misas de la Tierra, como expiación de todas las heridas contra los votos y normas dentro de las Órdenes, como reparación de mis pecados y los de todo el mundo, por los enfermos y moribundos, por todos los santos sacerdotes y laicos, por las intenciones del Santo Padre, por la restauración de las familias cristianas, para el fortalecimiento de la Fe, por nuestro país y por la unión de todas las naciones en Cristo y su Iglesia, así como también por la diáspora.
Padre Nuestro. Ave María, y Gloría.



7) LA LLAGA DEL COSTADO DE JESÚS
Padre Eterno, acepta como dignas, por las necesidades de la Iglesia y como expiación de los pecados de toda la humanidad, la preciosísima sangre y el agua que manó de la herida del Sagrado Corazón de Jesús. Sé misericordioso para con nosotros. ¡Sangre de Cristo, el último contenido precioso de su Sagrado Corazón, lávame de todas mis culpas de pecado y las de los demás! ¡Agua del costado de Cristo; lávame totalmente de las penitencias del pecado y extingue las llamas del Purgatorio para mí y para todas las almas del Purgatorio! Amén.
Padre Nuestro. Ave María, y Gloría.

Padre Eterno te ofrezco la Preciosísima Sangre que tu Hijo Jesucristo perdió con la Cruz acuestas camino del Calvario y durante su santa crucifixión. Y las lagrimas de sangre, que derramo su Santísima Madre, al pie de la Cruz. (2, Padrenuestros)

Padre Eterno, te ofrezco la adorable Faz de tu amado Hijo por el honor y la gloria de tu Nombre, para la conversión de los pecadores, para la salvación de los moribundos” y por las benditas almas del purgatorio.

Oh Dios Mío, mi Padre amoroso, yo acepto con amor y gratitud Tu Sello Divino de Protección.
Tu Divinidad abarca mi cuerpo y alma por la eternidad. Me inclino en humilde acción de
Gracias y te ofrezco mi profundo amor y lealtad a Ti, mi Amado Padre. Te suplico que me protejas a mí
Y a mis seres queridos con este Sello especial y comprometo mi vida a Tu servicio por los siglos de los
Siglos. Te amo querido Padre. Te consuelo en estos momentos, querido Padre. Te ofrezco el Cuerpo,
La Sangre, el Alma, y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo en expiación por los pecados del mundo y por
La salvación de todos Tus hijos. Amén

"Oh Jesús mío, por tu crucifixión, ten piedad de nosotros y de todos los difuntos".
Oración de ofrecimiento por las Almas del Purgatorio  

Amabilísimo y buen Dios, porque es Tu voluntad que oremos por las pobres almas del Purgatorio, te ofrecemos por medio de las purísimas manos de María, nuestra Madre, todas las Misas celebradas en este día para gloria tuya y por la libertad de todas las almas del Purgatorio. Te rogamos humildemente que tengas piedad de todas ellas y canceles sus culpas, por los infinitos méritos de tu amadísimo Hijo. Amén. 

Indulgencia Plenaria para la absolución total

Deben decir esta oración por 7 días consecutivos y les será dado el don de la absolución total y el poder del Espíritu Santo:

Oh mi Jesús, Tu eres la Luz de la Tierra.
Ere
s la llama que toca todos los corazones.
Tu misericordia y amor no conoce límites.
No somos dignos del sacrificio que hiciste con Tu muerte en la cruz.
Sin embargo sabemos que Tu amor por nosotros es mayor que el amor que tenemos por Ti.
Concédenos, Oh Señor, el don de la humildad, para que así seamos merecedores de Tu Nuevo Reino.
Llénanos con el Espíritu Santo, para que así podamos marchar hacia adelante y guiar a Tu ejército para proclamar la verdad de Tu Santa Palabra y prepara a nuestros hermanos y hermanas para la Gloria de Tu Segunda Venida a la Tierra.
T
e honramos.
Te alabamos.
Nos ofrecemos a nosotros mismos, nuestras penas, nuestros sufrimientos, como un don a Ti para la salvación de las almas.
Te amamos Jesús.
Ten Misericordia de Tus hijos donde sea que ellos estén. Amen.

viernes, 8 de mayo de 2015

AMADO DIOS









ORACIÓN POR LA PAZ INTERIOR

Para quienes buscan hallar la serenidad y descansar en el Señor.
¡Amado Dios!
Toma mi vida y permíteme vivir serenamente este día.
Abre mi mente a pensamientos positivos.
Saca de mí todo mal sentir hacia los demás.
Libérame del rencor y de mis temores.
Haz posible que yo pueda sentir gozo, amor, compasión,
y permíteme sentirme vivo/a otra vez.
Ayúdame a aceptar las cosas como son,
a refrenar mi lengua,
a cumplir con mis tareas diarias,
a dar libertad con amor.

Llévate mis preocupaciones por el futuro.
Que yo pueda darme cuenta de que en Tus manos
todo se me provee,
que no tengo control sobre nada sino sobre mí,
y que pueda levantar confiado mí vista hacia el futuro.

Que pueda redescubrir el momento presente,
que es precioso y pasa muy pronto.
Infúndeme ¡Señor! Tu Santo Espíritu de paz y de luz.
Gracias por aceptar mi carga y por hacerla más liviana.
Amén.


miércoles, 29 de abril de 2015

MI AMOR ES LA MÁS GRANDE SABIDURÍA







LA ORACIÓN DEL MILAGRO
Señor Jesús, vengo delante de ti, así como soy. Lo siento por mis pecados, estoy arrepentido de mis pecados. Perdóname por favor; en tu Nombre perdono a todos los que me han ofendido. Renuncio a Satanás, a los espíritus malignos y a todas sus obras. Me entrego totalmente a ti, Oh Jesús, ahora y para siempre. Te invito a que entres en mi vida, te acepto como mi Señor, mi Dios y mi Salvador. Sáname, transfórmame, sáname en el cuerpo, en  mi alma y en mi espíritu. Ven Señor, cúbreme con tu preciosa sangre y lléname de tu Espíritu Santo. Te amo Señor Jesús, te doy gracias Jesús, te seguiré todos los días de mi vida. Amén María mi madre, Reina de la Paz, todos los ángeles y santos ayúdenme por favor. Amén
 Diga esta oración con fe, como usted la sienta. Cuando usted llegue al punto donde sinceramente entienda el significado de cada palabra, con todo su corazón, algo bueno espiritualmente sucederá. Usted experimentará a Jesús, y El cambiara su vida de una manera especial. ¡Lo Verá!

Peter Mary Rooky, OSM   

viernes, 3 de abril de 2015

NOVENA A LOS CORAZONES UNIDOS Y TRASPASADOS DE JESÚS Y DE MARÍA



pasos:

- Coronilla a los Sagrados Corazones
- Meditación del día respectivo
- Oración final







CORONILLA A LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS Y TRASPASADOS


En vez del Padre Nuestro:
Padre Eterno os ofrezco los purísimos afectos de los Sagrados Corazones Unidos y traspasados de Jesús y de María con todo su amor, todos sus sufrimientos y todos sus méritos.


En vez de las diez AveMaría:
V/ Sacratísimos Corazones de Jesús y de María.
R/ Consumidme en el fuego ardiente de vuestro Amor Santo y Divino.


En vez de Gloria:
V/ Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María.
R/ Manifestad vuestro Reinado en mi corazón en una vida de virtud y de santidad.


Al final, repetir tres veces:
V/ Divinísimos Corazones de Jesús y de María.
R/ Depositad vuestras gracias en mi Corazón.




(Meditación del día respectivo)

Día primero.
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, os pido que me concedáis la gracia de una conversión verdadera, conversión que será lograda a través del Inmaculado Corazón de María. Corazón que arde por la llama de su Amor Santo. Llama que habrá de quemar mi pecado, llama que prenderá fuego en mi corazón para vivir en la plenitud los dos grandes Mandamientos del Amor.
Oración final

Día segundo.
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, os pido que me concedáis la gracia de morir a mi voluntad; voluntad aferrada a mis criterios, voluntad que busca mi beneficio propio. Encended mi corazón con la llama de vuestro Amor Santo y Divino en anhelos de santidad. Santidad que me mueva a buscar el Reino de los Cielos. Santidad que me lleva a caminar según el querer del Padre Eterno.
Oración final

Día tercero.
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, os pido que me concedáis la gracia de la perfección en la virtud; virtud que ha de ser refinada como oro y plata en la llama de vuestro Amor Santo y Divino, virtud que es credencial de entrada a una de las moradas de vuestros Divinos Corazones; virtud que perfumará mi corazón de fragante nardo de santidad.
Oración final

Día cuarto.
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, os pido que me concedáis la gracia de la santificación haciendo que mi voluntad humana se acople a la Voluntad Divina. Quemad, con la llama del vuestro Amor Santo y Divino, hábitos pecaminosos y transformad mi vida de acuerdo al Santo Querer de Dios. Tomad mis esfuerzos de superar mis pecados y fortaleced mi espíritu para obrar movido por las inspiraciones del Espíritu Santo.
Oración final 

Día quinto.
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, os pido que me concedáis la gracia de amaros y rendiros mi vida a la Divina Voluntad, de tal modo que no sea yo quien viva, sino Cristo quien viva en mí. Estampad en mi corazón vuestro fiat, fiat que me abrirá las puertas del Cielo, porque sólo los que vivieron según la Voluntad Divina tendrán derecho al gozo de los bienes prometidos.
Oración final

Día sexto.
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, os pido que me concedáis la gracia de ser arropado por vuestro Amor Santo y Divino. Amor que impulsará mi espíritu en deseos de consagrar por entero mi vida a vuestros Sacratísimos Corazones. Corazones que habrán de triunfar y reinar en toda la tierra. Corazones que son hoguera de santidad y de pureza para todas las almas que quieran habitar en uno de vuestros Aposentos. Aposentos que llevan a la criatura al cumplimiento de la Divina Voluntad y al disfrute del Cielo eterno.
Oración final.

Día séptimo.
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, os pido que me concedáis la gracia de permanecer eternamente unido a vosotros. Adelantad el triunfo de vuestro Inmaculado Corazón ¡Oh tierna Madre! y el Reinado de vuestro Sagrado Corazón ¡Oh Misericordioso
Jesús!. Me ato a vuestros Sacratísimos Corazones para que a través de vuestros rayos de luz pueda sumergirme en las moradas de vuestra Santa Voluntad.
Oración final

Día octavo.
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, vosotros que permanecéis adheridos espiritualmente el uno al otro, como prueba de vuestro eterno amor, os pido que me concedáis la gracia de ser abrasado por la llama del Amor Santo y Divino; encadenadme a los cordeles de vuestro Amor para que nunca sea apartado de vuestra adorable compañía.
Sed, vosotros, deleite para mi alma y refrigerio para mi espíritu.
Oración final

Día noveno.
Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, os pido que me concedáis la gracia de transverberar mi corazón con la espada de vuestro Amor para que sienta hambre de salvación, mediante la devoción a vuestros Sagrados Corazones, vasos perfectos del Amor Santo y Divino que purificarán mi alma haciendo de ella recipiente de santidad.

ORACIÓN FINAL
(Para todos los días)

Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, vosotros que os entrelazasteis en un idilio de Amor Santo y Divino en el momento del anuncio del Ángel San Gabriel: permitid que mi corazón permanezca atado al vuestro de tal manera que mi necesidad esté latente en vuestros Sacratísimos Corazones Unidos y reciba los auxilios divinos frente a mi necesidad (mencionarla ……).

Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María, por los méritos infinitos de vuestras Santas llagas, imprimid en mi corazón el fiat de la Divina Voluntad. Amén.

PROMESAS PARA LOS QUE OREN LA NOVENA A LOS CORAZONES UNIDOS Y TRASPASADOS DE JESÚS Y DE MARÍA
Julio 9/2009 
María Santísima dice:

La Novena a los Corazones Unidos y Traspasados de Jesús y de María se puede hacer diariamente, porque gracias incesantes se concederá al alma que la ore con espíritu de fe:

1. Los que no tienen trabajo, lo encontrarán.
2. Los que carecen de salud la recobrarán.
3. Los enfermos del cuerpo y del alma serán sanados.
4. Los que están en las cárceles pagando condenas injustas serán libres.
5. Los que no tienen techo ni pan recibirán la bendición de la casa y del alimento.

Pero orándola con fe, orándola con verdadero espíritu de adoración y reparación, las almas que oren esta novena con una intención específica deben hacerla durante los nueve días:

1. Con Eucaristía diaria, Comunión diaria (Comulgar limpio de pecado cada día que se hace la novena)
2. Con la coronilla a los Sagrados Corazones Unidos (Rezando la coronilla)
3. Debe rezarse con la llama del Amor Santo y Divino encendida.(ver nota)

Se recibirán bendiciones incesantes.


Nota:
La llama de Amor Santo y Divino parece ser una vela bendecida.
Hace unos años me dijeron que me harían llegar una pero, por motivos que desconozco no me fue enviada.
De hacerla, hágalo el cristiano con una vela bendecida por un sacerdote que habrá de estar encendida cada día, mientras se está rezando la novena


Revelaciones dadas a Agustín del Divino Corazón (Colombia)
Extraído del libro de revelaciones: María, Madre de la Iglesia (año 2009)