JESUS QUE TE MIRE MUCHAS VECES PARA DARME CUENTA DE LO QUE ME AMAS

JESUS QUE TE MIRE MUCHAS VECES PARA DARME CUENTA DE LO QUE ME AMAS
PULSAR Y RECITAR LAS ORACIONES Y LAS PROMESAS DE JESÚS

viernes, 21 de diciembre de 2007

LA PEOR TRAGEDIA.





Cuando oímos del 9/11, terremotos, inundaciones, aviones estrellados, y otras tragedias, nos lamentamos por la pérdida de tantas vidas. ¡Sin embargo la peor tragedia es la muerte de alguien que fue advertido del peligro pero pereció en un desastre, por no creer! La incredulidad a lo que Dios dice en la Biblia es fatal.

SODOMA Y GOMORRA

El Juicio de Dios contra Sodoma y Gomorra fue terrible. De momento Dios envió fuego y azufre del Cielo y destruyó a todos los habitantes de esas ciudades. Pero la peor tragedia no fue que esos habitantes perecieran por su pecado. "Porque la paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23). sino que algunos pudieron ser salvos. Lot, el sobrino de Abraham, había advertido a sus dos yernos: "Salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba" (Génesis 19:14). Así que ambos yernos murieron, aunque pudieron ser salvos por la Gracia de Dios, si hubiesen creído.


EL DILUVIO

El Diluvio fue una catástrofe mundial. La Biblia dice: "Aquel día fueron rotas todas las fuentes del Grande Abismo, y las Cataratas de los Cielos fueron abiertas, y hubo lluvia sobre la Tierra 40 días y 40 noches" (Génesis 7:11-12). ¡Cómo la gente debió haber luchado desesperadamente por salvar sus vidas! Pero el Señor Jesús más tarde dijo: "Vino el Diluvio y se los llevó a todos." ¿Fue la pérdida de vidas en ese Diluvio la peor tragedia? —No, la peor tragedia fue que por 120 años, mientras Noé construía el Arca, anunciaba que vendría un diluvio. La puerta del Arca permaneció abierta 7 días adicionales, antes que Dios mismo la cerrara, pero la gente no entró al Arca porque no creyó a Noé "predicador de Justicia" (2Ped 2:5). No cabe duda que aquellas personas que se burlaron de Noé por construir un Arca lejos del mar. Serían los mismos, que cuando Dios cerró la puerta y comenzó a llover y el nivel del agua aumentaba, tocaron inútilmente a la puerta del Arca. Pero la Biblia dice que lo que Dios cierra ninguno puede abrir, y lo que abre ninguno puede cerrar (Apo 3:7).

De acuerdo a la Palabra de Dios en la Biblia, "No hay hombre justo en la Tierra, que haga el bien y nunca peque" (Eclesiastés 7:20). Pero Dios en su grande Amor para con nosotros, envió a su Hijo JesuCristo, el cual llevó a cabo la más Grande Obra a favor de la humanidad. Por su Sangre derramada, Jesús logró traer salvación a todo aquel que cree y le recibe por Fe, porque su Sacrificio en la cruz fue el pago que saldó totalmente nuestra deuda de pecado contra Dios, y luego resucitó vivo, de entre los muertos, para nuestra Justificación (Romanos 4:25).

Hasta el día de hoy, Dios ha causado que el Evangelio de Señor JesuCristo sea predicado por todo el Mundo. La advertencia continúa siendo anunciada: "Os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios" (2Corintios 5:20). La comisión de la Iglesia verdadera de JesuCristo en la tierra pronto llegará a su conclusión. Los eventos que están sucediendo en el Mundo hoy día cumplen con precisión la Palabra Profética, de manera tal que cualquiera puede ver que estamos viviendo en los postreros días, cuando la puerta de Salvación será cerrada en preparación para el Juicio final.


Amado lector, ¿Has aceptado la Misericordia que Dios te ofrece en Cristo Jesús? ¿Has recibido al Señor JesuCristo como tu salvador personal? Quizás usted dirá: —“No” o “Yo no sé.” Mi amigo si usted no sabe esto es porque usted está perdido. Entonces la peor tragedia te sucederá a ti, y estarás en el Infierno para siempre jamás. "Allí será el lloro y el crujir de dientes." Escápate de esa tragedia en el Arca de Salvación que hoy día es Cristo, el cual dijo: "Yo Soy la Puerta; el que por Mí entrare, será salvo" (Juan 10:9). El Profeta Isaías dijo: "Buscad al Señor mientras puede ser hallado, llamadle en tanto está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase al Señor, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Isaías 55:6-7). Jesús te invita: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas" (Mateo 11:28-29). También Jesús dijo: "y al que a Mí viene, no le echo fuera" (Juan 6:37).

Si al leer estas líneas usted sabe que el mensaje esta dirigido a usted, entonces arrodíllese y llame al Señor. Dígale (en sus propias palabras): Sí, Señor Jesús, te acepto en mi vida como mi Salvador personal. Perdóname, sálvame y límpiame de todos mis pecados... gracias Padre Santo, en el Nombre de Jesús —Amén.

TODOS NECESITAMOS EL REGALO DE DIOS


Todos los hombres y mujeres en este el mundo necesitan el Regalo de Dios . Hay cuatro simples pasos que el hombre debe tomar si quiere recibir el regalo de Dios: Hablando con la mujer samaritana, en una sola declaración, el Señor Jesús nos revela estos cuatro pasos. Consideremos cada uno de ellos por separado. Dicha declaración la encontramos en el Evangelio según San Juan 4:10. El cual dice así: “Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don (regalo) de Dios, y quién es el que te dice, Dame de beber, tú le pedirías, y Él te daría agua viva.”

Primer paso: “Si conocieras el regalo de Dios,...”

El hecho de que esta declaración apela a la curiosidad, nos indica que este regalo será apreciado después que uno lo recibe. También debemos considerar que este regalo proviene del Todopoderoso Creador, y por lo tanto debe ser sumamente valioso, importante e imprescindible. Por otro lado rechazar un regalo que nos está ofreciendo nada menos que el Rey de reyes y Señor de señores debe tener consecuencias lamentables.

¿En qué consiste este regalo? Bueno pues en (Romanos 6:23), la Biblia dice: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva (regalo) de Dios es Vida Eterna en Cristo Jesús Señor nuestro". Mi amigo, Vida Eterna es vida para siempre jamás, por toda la eternidad en un cuerpo eterno, incorruptible y glorioso como el de Cristo después que resucitó vivo de entre los muertos. Y como si eso fuera poco, la Biblia también dice que todas las promesas de Dios son sí y son amén para nosotros los que hemos recibido a Cristo Jesús en nuestro corazón (2Corintios 1:20 AV).

Segundo paso: “y quién es el que te dice: dame de beber;...”

En otras palabras, el Señor está diciendo: Si tú supieras quién es el que está hablando contigo; si me conocieras. Es muy importante saber y reconocer quién verdaderamente es el Señor JesuCristo, pues la ignorancia y/o la equivocación en cuanto a su identidad conllevan resultados eternamente fatales para el hombre. Precisamente esa misma pregunta hizo el Señor Jesús a sus discípulos: "¿y vosotros quién decís que Yo Soy?" Para ese entonces sólo Pedro contestó sabiamente (Mt 16:16). Por otro lado el Apóstol Pablo lo revela con más profundidad cuando dice que Cristo Jesús es Dios manifestado en carne (1Timoteo 3:16). Tambien el Apóstol Juan nos revela que Cristo es el Todopoderoso (Apocalipsis 1:8).

Tercer paso: “tú le pedirías,...”

Amigo lector, solamente al Señor Jesús es que hay que pedirle el regalo de Dios, porque Él fue el que pagó el precio por nuestros pecados en la cruz del Calvario. Ahora el Señor te dice: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá" (Mateo 7:7-8). También el Señor te invita a confiar en Él: "Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil y liviana mi carga" (Mateo 11: 28-29).

Cuarto paso: “y Él te daría agua viva.”

Este último paso no lo tomamos nosotros, sino que es el paso que toma el Señor si hemos cumplido con los tres primeros. Escucha bien lo que el Señor promete: "Si alguno tiene sed, venga a Mí y beba. El que cree en Mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en Él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado" (Juan 7:37-39).

Amado lector, si deseas el regalo inefable de Dios que es Vida Eterna en Cristo, al igual que Santo Tomás, reconócele como tu Señor y tu Dios. Luego en tus propias palabras, pídele que te perdone tus pecados y que entre en su corazón y te salve. Jesús dijo: "el que a Mí viene no le echo fuera" (Juan 6:37). —Amén.

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO




LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

ES INMINENTE

La Biblia enseña que el Señor JesuCristo viene por segunda vez para llevarse su verdadera Iglesia de una manera sorpresiva y sin previo aviso. Eso es inminencia. Inminencia quiere decir algo que está por suceder en cualquier momento. Alguien dijo: Inminencia es la combinación de dos condiciones; seguridad e inseguridad. Seguridad de que va a ocurrir, e inseguridad en cuanto a cuando va a ocurrir.

Los verdaderos cristianos son exhortados, desde que la Iglesia tuvo su comienzo en el primer siglo d.C., a velar y esperar con anhelo la venida del Señor. Cristo dijo que aquellos que le esperan [desde luego, incluyendo los que han muerto esperando] serán honrados en forma especial. Leemos en (Lucas 12:37) “Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su Señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles…si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos.”

Amado lector, vea usted mismo a continuación, la abundancia de Escrituras que anuncian la segunda venida del Señor JesuCristo:


(Juan 14:2-3) He aquí la promesa de venir por segunda vez que el Señor mismo hizo. También Cristo indica su propósito de venir para llevarse consigo a su pueblo: “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”


(Mateo 24:42) “Velad, pues, porque no sabéis a que hora ha de venir vuestro Señor.”

(Mateo 25:13) “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.”

(Lucas 12:40) “Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.”

(Lucas 17:34-36) “En aquella hora estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro dejado.”

(1Corintios 1:7) “Esperando la manifestación de nuestro Señor JesuCristo.”

(Filipenses 3:20) “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor JesuCristo.”

(Colosenses 3:4) “Cuando Cristo, vuestra vida [eterna] se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria.”

(1Tes1:10 AV) “Y esperar a su Hijo de los cielos, al cual resucitó de los muertos, a Jesús el cual nos libró de la ira que ha de venir.”

(1Tes 4:15-18) “El Señor mismo…descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”

(1Timoteo 6:14) “Que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor JesuCristo.”

(2Timoteo 4:8) “Me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.”

(Tito 2:13) “Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador JesuCristo.”

(Hebreos 9:28) “Así también Cristo…y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”

(Hebreos 10:37) “Porque aún un poquito, y él ha de venir vendrá, y no tardará.”

(Santiago5:7-8) “Tened paciencia hasta la venida del Señor…porque la venida del Señor se acerca..”

(1Pedro 1:7) “Para que…vuestra fe…sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado JesuCristo.”

(2Pedro 3:9) “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”

(1Juan2:28 AV) “Ahora hijitos, perseverad en El; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de El en su venida.”

(1Juan 3:2) “Aun no se ha manifestado lo hemos de ser, pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El, porque le veremos tal como El es.”

(Apocalipsis 3:11) “He aquí, yo vengo pronto…”

(Apocalipsis 22:7) “¡He aquí, vengo pronto!”

(Apocalipsis 22:12) “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo.”

(Apocalipsis 22:20) “Ciertamente vengo en breve. Amén, sí, ven, Señor Jesús.”


NOTA IMPORTANTE:

La segunda venida de Cristo tendrá los siguientes resultados:

El Señor Jesús se llevará consigo solamente a los verdaderos hijos de Dios, los que han nacido de nuevo (Juan 3:3-7 y 1Juan 3:1-3).
Después que se lleve su Iglesia, se cerrará la puerta de oportunidad para la cizaña que se quedó (Mt 7:21-23) (Mt 25:10-15).
Los que no recibieron la Verdad [el Cristo], recibirán la mentira [el anticristo] (Juan 5:43) (2Tesalonicenses 2:11-12).
Todos los que cojan la marca del anticristo serán condenados para siempre jamás, o sea, por toda la eternidad (Apocalipsis 14:9-11 AV y 20:15 ).
Al igual que le sucedió a los Egipcios en el Mar Rojo, la todavía futura victoria del pueblo de Dios [la Iglesia], resultará en caos para este Mundo (Exodo 14:22-31).

martes, 11 de diciembre de 2007

MESIAS REDENTOR


Señor, tu eres el cimiento de nuestra estructura eterna.
Mesías, redentor, palabra siempre nueva; y renovada
En cada circunstancia, me hablas en el silencio de mi encrucijada.
Dulce morada, me enseñas con dulzura la cruz, tu casa de obediencia.
De sacrificio de amor, de amor, y amor, y más amor, llave de tu corazón.
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Autora: Mercedes Ramos.

martes, 4 de diciembre de 2007

REFLESIONES SOBRE LA ORACIÓN.


Rezar es un ejercicio del espíritu. Rezar fortalece el espíritu. El espíritu es el motor que mueve el cuerpo. Así, la intención se convierte en movimiento, así la intención se convierte en acción.

El rezar nos permite mirarnos a nosotros mismos y a confrontarnos con nuestro yo. El rezar nos trae paz y sosiego a nuestro espíritu, lo que a su vez se transmite a nuestro intelecto.

No importa si rezamos solos o en compañía. El rezar siempre nos llevará a elevar nuestro espíritu y llegar a estar en presencia de Dios

Y aún más. Aunque parezca paradójico, si nuestras intenciones de orar están vacías, lo que convierte en vacías nuestras oraciones, si nuestras oraciones no tienen sentimiento y, por ende, no tienen contenido, entonces es cuando se tornan "pesadas" y no se elevan. Se quedan a nuestro nivel material y no "vuelan" en búsqueda de la presencia de Dios. Pero, por el contrario, cuando la oración que rezamos sale de nuestro ser y va "cargada" con todo el peso del espíritu y de la sinceridad de nuestro corazón, entonces la oración se torna en una cosa tan "liviana" que se eleva y "vuela" en búsqueda de la Presencia Divina llevando ante el Todopoderoso nuestro mensaje, nuestra palabra, nuestro pedido.



Al rezar debemos tratar de hacerlo en un nivel de devoción tal que nuestras palabras, imbuidas con nuestros pensamientos, puedan llegar a la presencia de Dios. Si nuestras oraciones se convierten en mera rutina, si cuando rezamos lo hacemos de una forma mecánica, repitiendo palabras que no entendemos ni tratamos de entender, repitiendo palabras a las que no buscamos de "cargarlas" con sentimiento ni intención, entonces mas bien parecemos robots que seres humanos.



Cuando rezamos debemos "meternos" en la oración, hacerla nuestra, que sea parte de nuestro ser.



Podemos rezar con la palabra, con la mente, con el corazón, con el intelecto, y todas son formas válidas y valiosas, pero el grado mas alto de oración es cuando llevamos nuestro rezo a la acción, a la práctica.



No digas en tus oraciones cuánto amas a tu prójimo, sino muéstralo, demuéstralo con tu proceder, con tu forma de actuar. El rezar es una poderosa y útil herramienta para nuestro propio ser, para buscar nuestro propio yo, para ser cada día un poquito mejor, para contrarrestar nuestra soledad. No mal utilicemos ni desperdiciemos la oportunidad que nos ofrece la oración.

domingo, 11 de noviembre de 2007



OH Dios mió y Señor mió!
En Tu infinita misericordia
Refugio toda mi gran miseria.

Me siento débil y miserable,
Necesitado de tu protección,
Para ser fuerte en la tentación,
Para serte fiel en la oración.

Dulcísimo y amado Jesucristo.
Estoy dolido conmigo mismo.
Por la infidelidad de mi corazón,
En los apegos, y respeto humanos.

En buscar consolaciones fuera de ti;
Tú lo puedes todo, Señor, atráeme
A las delicias infinitas de tu amor,
A las dulzuras y ternura de tu corazón.

Redentor de mi alma, dador de vida.
Ultrajado, humillado y crucificado.
Enséñame a reparar tanta injusticia,
Espiando mis pecados y los del hermano.

Gracias por tu amor, gracias por tu perdón
Enséñanos el camino, Danos tu salvación.

Autora: Mercedes Ramos.




PRESENCIA DE DIOS
Orar no es pensar mucho sino amar mucho. Amar al Dios trinitario que habita en nosotros. El corazón, en el fondo de nuestro ser, en nuestro yo profundo, allí en la hondura, acoge humildemente a Dios-Amor, se deja amar por Él, y se entrega generosamente a ese Dios-Amor. Así, en este vaivén de amar y dejarse amar, está la esencia de la oración.

domingo, 14 de octubre de 2007

BENEDICTO XVI


Valor y efectos de la Santa Misa



Es el acto más grande, más sublime y más santo, que se celebra todos los días en la tierra. Nada hay más sublime en el mundo que Jesucristo, y nada más sublime en Jesucristo que su Santo Sacrificio en la Cruz, actualizado en cada Misa, puesto que la Santa Misa es la renovación del Sacrificio de la Cruz. Misa, Cena y Cruz son un mismo sacrificio.

Con razón decía San Bernardo: "Más merece el que devotamente oye una Misa en gracia de Dios, que si diera todos sus bienes para sustento de los pobres".

"Oír una Misa en vida o dar una limosna para que se celebre, aprovecha más que dejarla para después de la muerte." San Anselmo

"Más aprovecha para la remisión de la culpa y de la pena, es decir, para la remisión de los pecados, oír una Misa que todas las oraciones del mundo" Eugenio III Papa

"Con la Misa se tributa a Dios más honor, que el que pueden tributarle todos los Ángeles y Santos del cie-lo. Puesto que el de éstos, es un honor de criaturas, mas en la Misa se le ofrece su mismo Hijo Jesucristo, que le tributa un Honor Infinito." San Alfonso Mª Ligorio

Con la asistencia a la Misa, rindes el mayor homenaje a la Humanidad Santísima de Nuestro Señor Jesucristo. Durante la Misa te arrodillas en medio de una multitud de Ángeles que asisten invisiblemente al Santo Sacrificio con suma reverencia.
A la hora de tu muerte, tu mayor consolación serán las Misas que hayas oído durante tu vida.
Cada Misa que oíste, te acompañará al Tribunal Divino, y abogará para que alcances el Perdón.
Con cada Misa, puedes disminuir el castigo temporal que debes por tus pecados, en proporción con el fervor con que la oigas.
Con cada Misa aumentas tus grados de gloria en el Cielo. En ella recibes la Bendición del Sacerdote, que Dios ratifica en el Cielo.

Santa Teresa suplicaba un día al Señor, le indicara cómo podría pagarle todas las mercedes que le había dispensado y le contestó "oyendo una Misa".

"Todas las buenas obras del mundo reunidas, no equivalen al Santo Sacrificio de la Misa, porque son obras de los hombres, mientras que la Misa es obra de Dios. En la Misa, es el mismo Jesucristo Dios y Hombre Verdadero el que se ofrece al Padre para remisión de los pecados de todos los hombres y al mismo tiempo le rinde un Honor Infinito". El Santo Cura de Ars

El calvario fue el primer Altar, el Altar verdadero, después todo el Altar se convierte en Calvario.
No hay en el mundo lengua con que poder expresar la grandeza y el valor de la Santa Misa.
Tiene por sí misma un valor tan grande que no hay nada en la creación que valga tanto.

Una sola gota de la Preciosa Sangre contenida en el cáliz podría bastar para salvar millones de mundos más culpables que el nuestro. Esto es así porque siendo la Misa substancialmente el mismo sacrificio de la cruz, aunque incruento, es el mismo Jesucristo, Hijo de Dios, el que como Sacerdote eterno se inmola a sí mismo como Víctima inmaculada y santa a su Padre por la redención del mundo. Por lo tanto, el sacrificio del Calvario tiene un valor infinito en razón de la infinita dignidad de Jesucristo.