-«Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
viernes, 23 de diciembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
lunes, 14 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
miércoles, 9 de noviembre de 2011
SANTO ROSARIO ORACIÓN CELESTIAL

¡Dichoso quien recita la plegaria enseñada por el Señor meditando atentamente cada palabra! Encuentra en ella cuanto necesita y puede desear.
Cuando rezamos esta admirable plegaria, cautivamos desde el primer momento el corazón de Dios invocándole con el dulce nombre de Padre.
(El Secreto Admirable del Santísimo Rosario, San Luis M. Grignion de Montfort)
Cuando rezamos el Rosario hablamos con nuestro Padre del Cielo, y nuestra Madre Santísima, porque rezando los Padrenuestros y las Avemarías, estamos conversando con Dios y la Virgen, y somos felices en este mundo, porque nadie es más feliz que quien conversa amorosamente con su padre y su madre.
Pero no sólo conversamos con ellos, sino que nos unimos profunda y estrechamente a sus Corazones, y tenemos un mismo sentir con Ellos y un mismo palpitar, puesto que el Rosario es una oración unitiva y nos hace uno con Dios y con María.
El Rosario es una oración trinitaria, porque nos une a la Santísima Trinidad y nos hace como penetrar en Ella, por medio del Corazón Inmaculado de María.
En el Padrenuestro nos dirigimos al Padre del Cielo. En las Avemarías, a la Virgen. En el Gloria lo hacemos a toda la Trinidad, y en el ¡Oh Jesús mío!, enseñado por la Virgen de Fátima para decir al final de cada misterio, nos dirigimos al Verbo de Dios, Jesucristo Nuestro Señor.
Por eso el Santo Rosario es una oración celestial, más del Cielo que de la tierra. Y quienes la rezamos vamos dejando de ser hombres carnales para convertirnos poco a poco en hombres celestiales. Dejamos paulatinamente de ser hombres viejos para convertirnos en hombres nuevos.
domingo, 6 de noviembre de 2011
PARÁBOLA DE LAS DIEZ VÍRGENES
Mateo 25, 1-13. Tiempo Ordinario. La vida lleva su rumbo sin preguntar, le damos la Luz de Cristo y comienza a brillar. | |||
|
jueves, 3 de noviembre de 2011
ORAR CON JESÚS

Las Horas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo | |
Hora | Hora de la Pasión |
| Oración de preparación para antes de cada hora. |
5 a las 6 p.m | Jesús se separa de su Madre Santísima. |
6 a las 7 p.m | Jesús se separa de su Madre Santísima y se encamina hacia el Cenáculo. |
7 a las 8 p.m | La Cena Legal. |
8 a las 9 p.m | La Cena Eucarística. |
| Oración de preparación antes de cada hora de la Agonía de Jesús en el Huerto de getsemaní. |
9 a las 10 p.m | La primera hora de Agonía en el Huerto de Getsemaní. |
10 a las 11 p.m | La segunda hora de Agonía en el Huerto de Getsemaní. |
11 a las 12 a.m | La tercera hora de Agonía en el Huerto de Getsemaní. |
| Oración de agradecimiento para después de cada hora de la Agonía de Jesús en el Huerto de getsemaní. |
12 a las 1 a.m | La captura de Jesús. |
1 a las 2 a.m | Jesús atado, es hecho caer en el Torrente Cedrón. |
2 a las 3 a.m | Jesús es presentado a Anás. |
3 a las 4 a.m | Jesús en la casa de Caifás. |
4 a las 5 a.m | Jesús entre los soldados. |
5 a las 6 a.m | Jesús en la Prisión. |
6 a las 7 a.m | Jesús de nuevo ante Caifás y después es conducido a Pilato. |
7 a las 8 a.m | Jesús ante Pilato y Pilato lo mandó a Herodes. |
8 a las 9 a.m | Jesús de nuevo ante Pilato, es pospuesto a Barrabás. |
9 a las 10 a.m | La Coronación de espinas. "ECCE HOMO". |
10 a las 11 a.m | Jesús abraza la Cruz. El Via crucis. |
11 a las 12 p.m | La Crucifixión de Jesús. |
12 a las 1 p.m | La primera hora de Agonía sobre la Cruz. |
1 a las 2 p.m | La segunda hora de Agonía en la cruz. |
2 a las 3 p.m | Tercera hora de agonía en la cruz. La muerte de Jesús. |
3 a las 4 p.m | Jesús muerto es traspasado por la lanza. |
4 a las 5 p.m | La sepultura de Jesús, y la Soledad de María S.S. |
| Oración de agradecimiento para después de cada hora. |
miércoles, 2 de noviembre de 2011
OREMOS POR LOS DIFUNTOS

Por la señal, etc.
Señor mío Jesucristo, etc. Señor mío Jesucristo, cuyos méritos son infinitos y cuya bondad es inmensa: mira propicio a tus hijos que gimen en el purgatorio anhelando la hora de ver tu faz, de recibir tu abrazo, de descansar a tu lado y; mirándolos, compadécete de sus penas y perdona lo que les falta para pagar por sus culpas. Nosotros te ofrecemos nuestras obras y sufragios, los de tus Santos y Santas; los de tu Madre y tus méritos; haz que pronto salgan de su cárcel y reciban de tus manos su libertad y la gloria eterna.
lunes, 10 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
DEVOCIÓN DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES
Promesas de Jesucristo a Santa Margarita María, a favor de las personas devotas de su Sagrado Corazón.
Les daré todas las gracias necesarias a su estado.
Pondré paz en sus familias.
Les consolaré en todas sus penas.
Seré su refugio seguro durante su vida y sobre todo en la muerte.
Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.
Los pecadores encontrarán en mi Corazón un manantial y el océano de la misericordia.
Las almas tibias se volverán fervorosas.
Las almas fervorosas llegarán rápidamente a una gran perfección.
Bendeciré las casas en las cuales sea expuesta y honrada la imagen de mi sagrado Corazón.
Daré a los sacerdotes el talento necesario para ablandar los corazones más endurecidos.
El nombre de las personas que propaguen esta devoción quedará escrito en mi Corazón y jamás se borrará.
Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a todos aquellos que comulguen nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final: No morirán en desgracia mía, ni sin recibir sus Sacramentos, y mi Corazón divino será su refugio en aquél último momento.
DEVOCIÓN DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES
Consiste en comulgar el primer viernes de cada mes durante nueve meses seguidos. Esfuérzate en no interrumpirlos. Si por alguna causa has dejado de comulgar un solo primer Viernes, has de empezar otra vez.
Si uno comulgase en pecado mortal en un primer Viernes, haría una injuria al sagrado Corazón de Jesús, cometería un grave sacrilegio y no alcanzaría la gracia prometida por Dios, teniendo que empezar otra vez la serie de los nueve primeros Viernes.
¿Qué promete Jesús a los que comulguen los nueve primeros viernes? Les promete que morirán en gracia y no en pecado; que no morirán sin recibir los Sacramentos; que no se condenarán, sino que se salvarán.
Explicación de este dibujo:
En el centro está el Sagrado Corazón de Jesús. Alrededor se ven nueve corazones, que representan los Nueve Primeros Viernes, señalados del uno al nueve. Dentro de estos pequeños corazones hay una crucecita. Cuando hayas comulgado el primer viernes de la serie, harás una cruz con un lápiz sobre la crucecita del núm. 1; el segundo mes, otra cruz sobre el núm. 2. Y así en los demás meses.
Al terminar la serie de los Nueve Primeros Viernes, pintarás con lápiz de color muy suave uno de los corazoncitos que hay dentro del Corazón de Jesús, y borrarás las nueve cruces de los corazones. Cuando termines otra serie de Nueve Primeros Viernes, pintarás otro corazoncito de dentro del Corazón de Jesús, con lápiz de color muy suave y diferente del primero. De esta manera serán tantas las series de Primeros Viernes cuantos sean estos corazoncitos pintados. Y será esto un recuerdo para toda tu vida, y en la hora de tu muerte, los podrás presentar al Corazón de Jesús.
En cada uno de estos días podrás hacer con toda devoción y fervor el siguiente ofrecimiento:
Ofrecimiento de la Sagrada Comunión
Corazón de Jesús, que habéis hecho tan grandes promesas a cuantos comulguen Nueve Primeros Viernes de Mes seguidos, os ofrezco hoy la Comunión de este Primer Viernes, que es el... (1) de los que dedico a gloria y honor vuestro, a fin de que cumpláis en mí la gran Promesa de morir en vuestra gracia y amistad. Amén.
Ahora puedes hacer una de las breves meditaciones sobre la vida de Jesús en su Casa de Nazaret, y que encontrarás a continuación.
Para que el Corazón de Jesús nos conceda las gracias que le pedimos, rezaremos las siguientes deprecaciones y padrenuestros, en memoria de las tres Insignias, Cruz, Corona de espinas y Herida de la lanza, con que se apareció a Santa Margarita de Alacoque:
Por la Cruz que se levanta sobre vuestro Corazón, concededme, Jesús mío, de mis pecados perdón. Padre nuestro...
Por la Corona de espinas, que os lastima el Corazón, concededme, Jesús mío, que piense en vuestra Pasión. Padre nuestro.
Por esa sangrienta Herida, que os traspasa el Corazón, concededme, Jesús mío, de mi alma la salvación. Padre nuestro...
(1) Aquí dirás si es el primero, segundo, tercero, ete.
Consideraciones Para los primeros viernes
PRIMER VIERNES. ¿Dónde vivía Jesús? Jesús, Dios y Hombre verdadero, vivía en un pueblecito llamado Nazaret, tenía sus casas escalonadas en la montaña y edificadas con piedra blanca. Las casas eran de forma cuadrangular y con la escalera en su parte exterior. Sus calles, pendientes y mal conservadas, y en su parte más baja se levantaba una casita, que servía de taller a un pobre carpintero. Nada en ella de muebles ricos y lujosos, sino todo pobre, aunque limpio, aseado y en buen orden. Jesús, que podía disponer de todos los palacios del mundo, vive en aquella humilde casita. ¿Qué te parece? ¡Qué simpático se hace el Rey de los cielos habitando en Nazaret! Procura ser humilde y sencillo como Él.
SEGUNDO VIERNES. ¿Como vivía Jesús? Él era Amo y Señor de cielos y tierra, y quiso vivir pobre y necesitado de todo. Vivía en una casa pobre y vivía pobremente. Dice San Buenaventura que algunas veces le faltó a la Sagrada Familia aun lo más necesario para la vida. Jesús no hacía caso de las cosas de la tierra. Su Corazón estaba en las cosas del Cielo. Con esto quiso enseñarnos que hemos de pensar en la vida eterna que nos espera para después de la muerte. ¿Por qué tú piensas tanto en las cosas de este mundo, que se han de acabar un día, y no piensas más en el Cielo, que durará siempre?
TERCER VIERNES. ¿Cómo crecía Jesús? Jesús iba creciendo en edad y gracia delante de Dios y de los hombres. No que fuese después más santo y bueno de lo que era antes, porque fue siempre santísimo y perfectísimo, sino que cada día daba más muestras de la santidad que poseía, y cada día se veía más la bondad y Perfecciones de su Divino Corazón.
Tú, así como creces en edad, has de crecer también en bondad y santidad, y cada día, no sólo has de parecer mejor, sino que en realidad has de serlo. ¡Qué lástima de ver a ciertos jovencitos que son cada día peores y que con los años van aumentando los pecados que cometen! No seas tú de ese número y procura imitar a Jesús. Ámale más cada día y piensa cómo se portaría Él cuando tenía tu misma edad.
CUARTO VIERNES. ¿Cómo Oraba Jesús? Mírale en su casita de Nazaret en medio de María y de José, unas veces de rodillas con su cabeza dulcemente inclinada sobre su Corazón, otras veces de pie, con las manos levantadas, como entonces se acostumbraba. Está orando. Tiene sus ojos modestamente bajos o levantados al Cielo. Su cuerpo está en la tierra; pero su espíritu se ocupa solamente en las cosas celestiales. ¡Aquélla sí que es oración que hemos de procurar imitar! Nosotros ¿cómo oramos? ¿Cómo te encomiendas a Dios, tú que esto lees? ¿Rezas bien? ¿Se reza en tu casa? Así como coméis juntos, ¿oráis también juntos?
QUINTO VIERNES. ¿Cómo obedecía Jesús? Jesús era Dios y no tenía obligación de obedecer a nadie. Era mucho más que María y que José. A Él debían obedecer todos, incluso sus padres. Sin embargo obedecía con prontitud y alegremente, sin murmuración, sin réplica.
Tú has de obedecer a tus padres y superiores, porque Dios te lo manda. Has de obedecer en las cosas del orden doméstico, cuando te mandan ejecutar algún trabajo, cuando te prohiben ir a ciertos lugares o juntarte con malas compañías. Y has de obedecer, aunque te repugne lo mandado, sin mostrar mala cara ni dar ningún disgusto, a no ser que se te mandase alguna cosa contra la Ley de Dios, El que es obediente, se hace amable a todos.
SEXTO VIERNES. ¿Cómo trabajaba Jesús? Sí, Jesús también trabajaba y quiso ganarse el sustento con el trabajo de sus manos. Él ayudaba a su Madre en los quehaceres domésticos, y a José en el oficio de carpintero. Aquel mismo que con sus omnipotentes manos había creado el cielo y la tierra trabajaba humildemente en un pobre taller. ¡Qué humildad la suya!
Tú debes también trabajar en las ocupaciones que te hayan enseñado, sea en casa de tus padres, sea en el taller u oficina en que te encuentres empleado, o en el Colegio. Academía o Instituto a cuyas clases asistes. Aprovecha el trabajo de tu primera juventud no pierdas el tiempo en bagatelas o en excesivos juegos.
SÉPTIMO VIERNES. ¿Cómo hablaba Jesús? ¡Qué gusto debía dar el oir a Jesús cuando hablaba! ¡Con qué amabilidad preguntaba y respondía a sus padres! Sus palabras caerían como regalada miel sobre los Corazones de María y de José. En aquella familia nunca se oían palabras torpes o malas, amargas o picantes, sino que todas eran llenas de inefable amor y caridad. ¡Qué consuelo el de aquellos padres con un Hijo de tales prendasl ¡Qué benevolencia y cariño respiraban sus palabras, salidas de aquel Corazón, que era todo amor y caridad!
Y tú ¿cómo hablas? ¿Hablas con orgullo, o hablas de cosas inconvenientes o abiertamente malas o peligrosas? ¿En qué, cómo y cuándo debes enmendarte? Reflexiónalo bien.
OCTAVO VIERNES. ¿Cómo se portaba Jesús con las gentes? Jesús era poco amigo de salir de casa; allí se encontraba bien con María y con Josté; pero salía cuando era necesario o conveniente y se portaba con exquisita corrección, cortesía y caridad con todos. A todos daba excelentes ejemplos de piedad, procurando encaminarlos por el camino del Cielo. Era el más fiel amigo, el ciudadano más ejemplar, el modelo de todos, de los pequeños y de los mayores. Nunca se le veía en lugares de diversiones mundanas.
Y tú, ¿a dónde vas? ¿Por qué eres tan amigo de verlo todo, de oirlo todo? Quizá vas a ciertos sitios no buenos, adonde Jesús no podría acompañarte. ¿Lees cosas malas?
NOVENO VIERNES. ¿Cuándo iba al templo Jesús? En la Sagrada Familia se guardaban las buenas costumbres de los israelitas. Por la mañana rezaban las oraciones mandadas. Los lunes y jueves acudían por devoción a la Sinagoga para oír la Sagrada Escritura. Todos los Sábados (que era para ellos lo que es ahora para nosotros el domingo) no faltaban a la Sinagoga a rezar y cumplir lo que decía la Ley. Cada año, aun los que es de Jerusalén, habían de ir tres al templo, porque no había más que uno se adorase al verdadero Dios.
La Sagrada Familia vivía en Nazaret, que distaba más de cien kilómetros ciudad, y ningún año faltaba a las solemnidades prescritas. En una de esas idas al templo, Jesús, que tenía ya doce años, que sin decirlo a sus Padres, porque esta era la voluntad de su Padre Celestial. Allí Jesús oraba, leía, cantaba salmos, alababa a Dios. Allí el presidente explicaba la Sagrada Escritura y preguntó, como solía hacerse, si alguno de los oyentes deseaba hablar o hacer al pregunta. Jesús se levantó modestamente y comenzó a explicar los pasajes de la Escritura que hablaban de Él, que era el Mesías o Salvador que había de venir al mundo. Todos quedaron admirados al ver la sa Jesús, que sabía más que todos ellos. Imita a Jesús, y acude al templo en los días que nos manda la santa Iglesia.
domingo, 11 de septiembre de 2011
BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO

Oración enseñada por Jesús a Santa Gertrudes para liberar mil almas del Purgatorio: "Oh Padre Eterno, os ofrezco la más preciosa Sangre de vuestro Divino Hijo, Jesús, unido a las Misas celebradas hoy alrededor del mundo, por todas las santas almas del Purgatorio. Amén". Las almas del Purgatorio estarán eternamente agradecidas e intercederán por nosotros ante Dios. Oración por los difuntos (dictada a María Valtorta) ¡Oh Jesús!, que con tu gloriosa Resurrección nos has mostrado cómo serán eternamente los 'hijos de Dios', concede la santa resurrección a nuestros seres queridos, fallecidos en tu Gracia, y a nosotros, en nuestra hora. Por el sacrificio de tu Sangre, por las lágrimas de María, por los méritos de todos los Santos, abre tu Reino a sus espíritus. ¡Oh Madre!, cuya aflicción finalizó con la alborada pascual ante el Resucitado y cuya espera de reunirte con tu Hijo cesó en el gozo de tu gloriosa Asunción, consuela nuestro dolor librando de las penas a quienes amamos hasta más allá de la muerte, y ruega por nosotros que esperamos la hora de volver a encontrar el abrazo de quienes perdimos. Mártires y Santos que estáis jubilosos en el Cielo, dirigid una mirada suplicante a Dios, y una fraterna a los difuntos que expían, para rogar al Eterno por ellos y para decirles a ellos: 'He aquí que la paz se abre para vosotros'. Amados, tan queridos, no perdidos sino separados, que vuestras oraciones sean para nosotros el beso que añoramos, y cuando por nuestros sufragios estaréis libres en el beato Paraíso con los Santos, protegednos amándonos en la Perfección, unidos a nosotros por la invisible, activa, amorosa Comunión de los Santos, anticipo de la perfecta reunión de los 'benditos' que nos concederá, además de gozarnos con la visión de Dios, el encontraros como os tuvimos, pero sublimados por la gloria del Cielo".
|
sábado, 3 de septiembre de 2011
DIVERSAS ORACIONES

Consagración al Sagrado Corazón en la vigilia del 20 de agosto de la Jornada mundial de la juventud 2011, en Cuatro Vientos
Señor Jesucristo,
Hermano, Amigo y Redentor del hombre,
mira con amor a los jóvenes aquí reunidos
y abre para ellos la fuente eterna
de tu misericordia
que mana de tu Corazón abierto en la Cruz.
Dóciles a tu llamada,
han venido para estar contigo y adorarte.
Con ardiente plegaria
los consagro a tu Corazón
para que, arraigados y edificados en ti,
sean siempre tuyos, en la vida y en la muerte.
¡Que jamás se aparten de ti!
Otórgales un corazón semejante al tuyo,
manso y humilde,
para que escuchen siempre tu voz
y tus mandatos,
cumplan tu voluntad
y sean en medio del mundo
alabanza de tu gloria,
de modo que los hombres,
contemplando sus obras,
den gloria al Padre con quien vives,
feliz para siempre,
en la unidad del Espíritu Santo
por los siglos de los siglos.
Amén.

JESÚS - DIOS ES AMOR

Sagrados Corazones de Jesús y María

Sagrado Corazón de Jesús
con más espíritu de fe.
Oración a Jesús Crucificado
Alabanzas al Santísimo Sacramento
Oración Alma de Cristo
Oración Contra Todo Mal
Mandamientos de la Ley de Dios

Virgen María Auxiliadora

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de María, os pido la conversión de los pobres pecadores.
La Virgen de Fátima dijo: "Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra".
Virgen de Fátima

Rogad por nosotros
Oración - Ofrecimiento de sí mismo

TELEVISIÓN CATÓLICA
Papa Juan Pablo II - Oración de Intercesión
Oh Trinidad Santa.
Te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al Papa Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de Tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor.
Él, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna Contigo.
Concédenos, por su intercesión, y si es Tu voluntad, el favor que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de tus santos.
Amén.
EWTN - Red Global Católica
jueves, 1 de septiembre de 2011
VEN ESPIRITU SANTO ENDEREZA NUESTRA MALDAD

Ven, Espíritu Santo, transforma nuestra tensión interior, en un descanso santo, confusión interior, en una calma sagrada, ansiedad interior, en una confianza tranquila, temor interior, en una fe firme, amargura interior, en la dulzura de la gracia, tiniebla interior, en una luz apacible, frialdad interior, en un entusiasmo amoroso, noche interior, en Tu luz, invierno interior, en Tu primavera.
Endereza nuestra maldad, llena nuestro vacío interior, agudiza al máximo nuestra humildad, enciende la llama de nuestro amor, extingue las llamas de nuestra lujuria, deja que nos veamos como Tú nos ves, permite que Te veamos como nos lo has prometido y que tengamos la dicha de que se cumplan en nosotros Tus promesas. Amén.
sábado, 27 de agosto de 2011
ORACIÓN POR LOS AGONIZANTES

Oración por los agonizantes. ¡Oh misericordiosísimo Jesús, abrasado en ardiente amor de las almas! Os suplicamos por las agonías de Vuestro Sacratísimo Corazón y por los dolores de Vuestra Inmaculada Madre, que lavéis con Vuestra Sangre a todos los pecadores de la tierra que están en la agonía y tienen hoy que morir. Amén. Corazón agonizante de Jesús. Tened misericordia de los moribundos. (Cien días de indulgencia cada vez que se rece).
miércoles, 3 de agosto de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
ACOGE EL REINO DE DIOS

ORACIÓN.
Oh Verdad infinita que no ocultas Tu Palabra dame el valor para mirarme por dentro, sin detenerme ante la aflicción que padezca mi ser.
Oh reflejo Poderoso, Verdad de Verdad revelada, no me angustie el Conocerte, sino vivir lejos de Ti.
No me desconozcas aunque sea de lejos ¡Mírame! la inconsciencia la mente apaga, el pecado las manos ata.
Oh, Amor infinito, libérame de esta vida de muerte háblame desde dentro, para que no me turben otras voces.
Verdad infinita, que del Cielo desciendes a la tierra, Sana, limpia mi corazón enfermo y así no pueda vivir lejos de Ti.
Verdad, de verdades revelada, ven y plasma en mí tu imagen, sella mi ser, reclámame de Tú propiedad.
Mercedes Ramos